La Guardia Civil ha detenido en Cartagena a un ladrón de vehículos y ha identificado a su cómplice por una docena de delitos contra el patrimonio cometidos en Cabo de Palos, El Algar y Pilar de la Horadada, donde ha llegado a sustraer una furgoneta y una motocicleta, además de robar en el interior de varios turismos y en una gasolinera.
Las actuaciones se han enmarcado en la operación Chichar, abierta tras detectarse un incremento de robos contra el patrimonio en Cabo de Palos y El Algar. Este repunte delictivo ha generado preocupación entre los vecinos de estas localidades del municipio de Cartagena.
Los investigadores han realizado inspecciones técnico oculares detalladas y otras pesquisas. El objetivo ha sido conocer el modus operandi e identificar a los autores. Además, han desplegado dispositivos preventivos para intentar evitar nuevos robos.
En uno de estos dispositivos, los agentes han localizado a una furgoneta mientras repostaba en una estación de servicio. El vehículo figuraba como sustraído en el municipio alicantino de Pilar de la Horadada.
El seguimiento de la furgoneta robada ha llevado a los guardias civiles hasta un garaje comunitario en Cabo de Palos. Allí han comprobado que el principal sospechoso también había sustraído presuntamente una motocicleta.
Según la investigación, el detenido ha contado con la ayuda de un colaborador para desarrollar su actividad delictiva. Los dos se han desplazado por distintos núcleos urbanos del entorno del Mar Menor.
Robos en serie en vehículos en El Algar
La Guardia Civil ha señalado que el principal sospechoso actuaba de forma compulsiva. En una sola noche en El Algar ha llegado a cometer hasta cinco robos con fuerza en el interior de vehículos.
Para acceder a los coches, rompía alguna de las lunas y registraba el interior con rapidez. Se apoderaba de cualquier objeto que pudiera revenderse en el mercado negro, como dinero en efectivo, dispositivos electrónicos u otros efectos de valor.
Los agentes han explicado que el investigado contaba también con el apoyo de otras personas del entorno delictivo. Estas colaboraban a la hora de cometer los robos o le daban refugio tras los hechos.
Conforme ha avanzado la operación Chichar, los investigadores han ido estrechando el cerco sobre el principal sospechoso. Sin embargo, su detención ha resultado complicada por su alta movilidad y por su dilatado historial delictivo.
Sobre el detenido pesaba además una orden judicial de búsqueda y detención. Este antecedente ha obligado a los agentes a extremar las medidas de vigilancia.
Otro de los delitos que se le atribuyen es el robo de la recaudación diaria de una estación de servicio. En este caso habría actuado junto a otra persona.
Según la investigación, mientras uno de ellos distraía al empleado de la gasolinera, el otro se apoderaba del efectivo de la caja registradora. Con este reparto de funciones buscaban reducir el riesgo de ser descubiertos.
Una vez reunidos los indicios necesarios, la Guardia Civil ha establecido un dispositivo específico para localizar al sospechoso principal. Esta fase de la operación ha culminado con su detención y con la investigación de su colaborador como presunto cooperador.
En el marco de la operación se ha recuperado una furgoneta y una motocicleta sustraídas, que ya han sido devueltas a sus propietarios. También se han intervenido otros efectos robados, como dinero en efectivo y décimos de lotería.
En el momento del arresto, los agentes se han incautado además de 3.000 euros falsificados que el detenido llevaba consigo. La investigación continúa abierta para determinar si existen más hechos delictivos relacionados con este grupo.







