El hombre de 48 años que ha confesado haber asesinado por estrangulamiento a su pareja este martes en Callosa de Segura, identificado como José Francisco A. y conocido por el apodo de El Apio, acumula cerca de una veintena de detenciones previas por robos con violencia e intimidación, algunos de ellos con arma de fuego, así como denuncias de maltrato a parejas anteriores, lo que dibuja un perfil de delincuente violento que desemboca ahora en un nuevo crimen machista.
Según fuentes próximas al caso, el asesino confeso de Patricia, también española de 48 años, presenta un historial policial dilatado y marcado por la peligrosidad. Lo describen como un delincuente armado, violento y proclive a la fuga, con numerosos antecedentes que se remontan incluso a su etapa como menor de edad.
Historial policial y reiteración delictiva
Este amplio historial incluye al menos 18 arrestos por distintos delitos. La mayoría se relacionan con robos con violencia, tanto en vehículos como en comercios, y especialmente en estaciones de servicio repartidas por distintos municipios.
Esta reiteración delictiva y la naturaleza violenta de los hechos ya habían llevado en ocasiones anteriores a su ingreso en prisión.
Uno de los episodios más graves de su trayectoria se produjo en noviembre de 2008, cuando fue detenido por robar con violencia utilizando un arma de fuego en una gasolinera de Almoradí y en otra de Orihuela. Tras este caso y después de pasar un tiempo en prisión, obtuvo la libertad con la obligación de presentarse periódicamente en el cuartel para firmar, una medida de control habitual para quienes tienen antecedentes relevantes.
Perfil de violencia reiterada contra las mujeres
Además de los continuos robos cometidos con agresividad e intimidación, El Apio contaba con denuncias previas de maltrato por parte de sus parejas sentimentales anteriores. Estas actuaciones evidencian una conducta de violencia machista prolongada en el tiempo.
Sin embargo, no constaban denuncias de este tipo en relación con Patricia, la víctima del último crimen, que tenía dos hijos mayores de edad de una relación anterior.
Los investigadores destacan que la combinación de antecedentes por robos violentos y denuncias por maltrato a otras mujeres refleja un patrón de comportamiento basado en la agresión y el control. Este tipo de perfiles criminales resulta especialmente preocupante en el ámbito de la violencia de género, donde el riesgo de que la violencia escale hasta el homicidio es elevado.
Ingreso en prisión y repercusión del caso
Tras el asesinato por estrangulamiento en el domicilio que la pareja compartía en Callosa de Segura, el juez ha ordenado el ingreso en prisión provisional de El Apio por los delitos de homicidio/asesinato y maltrato en el ámbito de la violencia sobre la mujer. La decisión subraya la gravedad de los hechos y la peligrosidad del acusado, que vuelve así a la cárcel tras una larga trayectoria delictiva.
El crimen ha conmocionado a la pequeña población de Callosa de Segura, situada en el corazón de la huerta de Alicante, donde vecinos y entorno cercano de la víctima han mostrado su consternación por el desenlace. Este asesinato se ha convertido en el número 23 por violencia machista en España en lo que va de año y en el cuarto registrado en la Comunitat Valenciana, lo que refuerza la preocupación social por la persistencia de esta lacra.



