La Generalitat continúa con la retirada de pinos secos en el parque natural de Serra Gelada y ha extendido los trabajos al término municipal de Benidorm, después de una primera fase desarrollada en l’Alfàs del Pi. La actuación forma parte de las tareas de mejora y prevención forestal impulsadas en distintos puntos del territorio valenciano.
El director general de Medio Natural y Animal, Luis Gomis, ha visitado la zona para conocer el avance de los trabajos, acompañado por la concejala de Medio Ambiente y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Benidorm, Mónica Gómez.
Gomis ha explicado que la intervención busca eliminar ejemplares muertos que suponen un riesgo ambiental y de seguridad. “Las actuaciones se llevan a cabo en el interior del monte e incluyen el apeo de árboles secos, su desramado y troceado, así como la disposición de la madera en fajinas o sobre bancales de piedra en seco”, ha detallado.
Trabajos en el entorno del Racó de l’Infern
Las brigadas forestales de Espacios Naturales Protegidos de Serra Gelada, Ifac y Puigcampana han trabajado en el entorno de la cantera del Racó de l’Infern, en Benidorm, donde se han retirado cerca de 70 pinos secos.
Además, se han realizado labores puntuales de desbroce para facilitar el acceso y el trabajo de las brigadas. También se ha creado una pequeña franja de protección paralela a la calle y al camino de acceso a la cantera.
En esta primera fase se ha priorizado esta zona por la elevada afluencia de personas y por la proximidad de viviendas.
Prevención forestal y regeneración natural
El director general ha señalado que este sistema “permite reducir el peligro de incendios, favorecer la integración paisajística y enriquecer el suelo mediante la aportación de materia orgánica, al tiempo que contribuye a la regeneración natural del sotobosque”.
La intervención también incluye actuaciones en puntos concretos para prevenir posibles caídas de árboles sobre viviendas, infraestructuras o zonas de uso público.
En una segunda fase, los trabajos se centrarán en la masa forestal situada junto a edificios y vía pública. Allí se aplicarán tratamientos selvícolas para reducir la densidad del arbolado y mejorar su estado general. Además, se procederá a la eliminación de especies exóticas invasoras en el entorno.
Plan de choque frente a la sequía
Los trabajos forman parte del plan de choque impulsado por la Generalitat en 2024 para hacer frente a los efectos de la sequía acumulada sobre los pinares valencianos. El objetivo es prevenir riesgos, retirar ejemplares muertos o inestables y frenar la proliferación de plagas asociadas al debilitamiento del arbolado.
El plan contempla el seguimiento continuo del estado de los árboles, trabajos de sanidad forestal y actuaciones de prevención en las zonas más afectadas.
La provincia de Alicante, especialmente las comarcas de la Marina Alta y la Marina Baixa, ha sido una de las más afectadas por la falta de lluvias y concentra buena parte de las intervenciones. El Consell aprobó en 2024 una contratación de emergencia para eliminar arbolado seco por valor de 524.760 euros, de los que 270.000 euros se destinaron a las marinas.






