ASAJA Alicante ha alertado de la detección del virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos (CYVCV) en varias plantaciones jóvenes de la provincia, lo que confirma la presencia de esta enfermedad emergente en la Comunitat Valenciana y, según defienden, obliga a una actuación urgente por parte de las administraciones.
El patógeno se ha localizado en siete parcelas de reciente plantación en Alicante, lo que, a juicio de la organización, evidencia la necesidad de reforzar la vigilancia sobre el material vegetal. Aunque los síntomas más visibles se registran en el limonero, el virus puede estar presente de forma asintomática en otras variedades, lo que complica su detección y control.
Desde ASAJA Alicante sostienen que el origen del problema está en la comercialización de plantas ya infectadas. El secretario técnico de la organización, Ramón Espinosa, asegura que «se han vendido plantones en 2024 y 2025 que ya estaban infectados, han sido portadores del virus. Esto es un fallo claro en el control y la supervisión».
Además, advierten de que la situación recuerda a episodios recientes como la plaga del Trips de Sudáfrica. Según explican, el sistema vuelve a reaccionar tarde, sin medidas preventivas suficientes y con carencias en sanidad vegetal que acaban repercutiendo directamente en el agricultor.
Control en viveros y depuración de responsabilidades
La organización agraria insiste en que el foco del problema se sitúa en los viveros, por lo que reclama a la administración autonómica inspecciones inmediatas, rigurosas y contundentes sobre el material vegetal.
En este sentido, desde ASAJA consideran que la respuesta ha sido tardía ante una amenaza que, según defienden, podría haberse contenido en origen. Por ello, exigen que se depuren responsabilidades y se refuerce el sistema de control para evitar nuevos casos.
«Si el virus entra en el campo es porque antes ha fallado el sistema de control», señalan desde la organización, que reclama una revisión completa de los protocolos actuales.
Impacto en el agricultor y petición de medidas coordinadas
La aparición del virus supone una nueva carga para el sector agrario, que ya afronta, según ASAJA, elevados costes de producción, presión burocrática e incertidumbre. El presidente de la organización, José Vicente Andreu, lamenta que «los agricultores no pueden seguir pagando las consecuencias de la mala gestión y los problemas de sanidad vegetal».
Aunque la administración autonómica ha planteado medidas como el arranque de parcelas afectadas y futuras indemnizaciones, la organización considera que estas actuaciones son insuficientes si no se acompañan de rapidez, garantías y coordinación entre territorios.
En este contexto, ASAJA Alicante reclama la implicación del Ministerio de Agricultura y la coordinación con otras comunidades como Murcia y Andalucía, ya que, según explican, plantones procedentes de Cataluña habrían llegado a distintas zonas citrícolas del país.
«No pedimos alarmismo, pedimos anticipación, agilidad y seguridad jurídica. Y, sobre todo, que el agricultor no vuelva a pagar los errores del sistema», subrayan.
Síntomas del virus en los cítricos
El virus de la clorosis nervial amarilla se manifiesta principalmente con amarilleo de las venas en las hojas, así como con deformaciones del fruto y pérdida de calibre y calidad comercial, especialmente en el caso del limonero.




