El expresidente de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del colegio concertado Sagrado Corazón de Alicante, de los hermanos Maristas, ha aceptado una condena de 11 meses de prisión y una multa de 540 euros por apropiarse de 134.337,99 euros de la entidad.
La Audiencia Provincial le ha impuesto esta pena por un delito continuado de apropiación indebida, tras el acuerdo alcanzado entre las partes. Según ha quedado acreditado, el acusado desvió durante seis años a sus cuentas personales fondos que estaban destinados a ayudas escolares para alumnos huérfanos o con incapacidad permanente, así como a la financiación de actividades sociales y educativas.
Además de la pena de cárcel y la multa, el condenado ha aceptado la inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, así como el pago de las costas procesales y de los honorarios de la acusación particular.
La rebaja de la pena se ha producido después de que el Ministerio Fiscal alcanzara un acuerdo con el procesado. La petición inicial era de tres años de prisión, pero finalmente se le han aplicado las atenuantes de reparación del daño, al haber devuelto íntegramente el dinero, y de dilaciones indebidas, ya que han transcurrido cinco años desde la presentación de la denuncia.
El acusado había reconocido haberse quedado con 117.000 euros y había firmado además un reconocimiento de deuda a favor de la asociación por 17.340 euros, condicionado a la presentación de un plan de pagos antes del 26 de noviembre de 2021.
La defensa ha solicitado la suspensión de la pena privativa de libertad al no superar los dos años y por el “esfuerzo notabilísimo” realizado por el acusado para reparar el perjuicio económico. Su abogado, Carlos Paniagua Bertomeu, ha señalado a la salida del juicio que “los hechos se han reconocido desde el inicio de la instrucción y las cantidades y responsabilidades civiles estaban liquidadas antes del juicio, por lo que hemos logrado la pena mínima solicitada en el escrito de defensa”.
Suspensión de la pena durante tres años
El tribunal ha aceptado suspender el ingreso en prisión “a condición de que no vuelva a delinquir en los próximos tres años”, una decisión con la que la actual representación del AMPA del colegio Maristas ha mostrado su conformidad.
De este modo, la causa queda resuelta por conformidad, con reconocimiento de los hechos, devolución total del dinero y una condena que evita el ingreso en prisión siempre que el condenado no vuelva a cometer delito durante ese periodo.



