El Ayuntamiento de Elche, a través de Aigües d’Elx, ultima las obras del nuevo tanque de tormentas que se construye en la Avenida San Bartolomé de Tirajana, en la pedanía de Arenales del Sol, con una inversión de 1,2 millones de euros dentro del Plan de Pluviales de la empresa mixta.
La nueva infraestructura tendrá una capacidad de un millón de litros de agua y permitirá retener el exceso de caudal durante episodios de lluvias intensas para evitar desbordamientos en el sistema de saneamiento, especialmente en la propia avenida y en la zona de costa.
El alcalde de Elche, Pablo Ruz, ha explicado que “el objetivo es poner solución a los problemas de índole pluviométrico que existían en Arenales del Sol, pero además este proyecto apuesta por la reutilización del agua regenerada, que se destinará al Clot de Galvany”.
Reutilización del agua tras las lluvias
Una vez finalizado cada episodio de precipitaciones, el agua almacenada en el depósito será impulsada a través de la estación de bombeo existente hasta la EDAR de Arenales para su tratamiento. Posteriormente, el agua regenerada se destinará a la reutilización, en concreto para el mantenimiento de las charcas artificiales del Clot de Galvany y también para uso agrícola.
Ruz ha destacado que se trata del primer tanque de tormentas de estas características en el municipio, una actuación estratégica para reforzar la red de saneamiento en una zona especialmente sensible cuando se registran lluvias abundantes.
Nuevo espacio deportivo y próximos proyectos
Además de la mejora hidráulica, la actuación incluye la instalación de una zona de calistenia al aire libre, con la que se generará un nuevo espacio para la práctica deportiva en la pedanía.
Por otra parte, el alcalde ha señalado que el futuro tanque de tormentas previsto en el entorno del barranco de San Antón se encuentra ya en fase de redacción del proyecto y que, posteriormente, se iniciará la licitación, con la previsión de que las obras puedan comenzar a finales de año.
La gerente de Aigües d’Elx, M. José Toledo, ha indicado que durante los episodios de lluvia abundante los colectores resultaban insuficientes para asumir todo el volumen de agua pluvial, por lo que esta infraestructura permitirá retener ese caudal, evitar su desbordamiento y favorecer además su reutilización.



