El comité de empresa de Automóviles La Alcoyana ha cargado contra el anuncio de la futura concesión CV-207 del servicio de transporte metropolitano de Alicante (TAM) y ha puesto en duda la viabilidad real del calendario planteado para su puesta en marcha. Según sostienen los representantes de los trabajadores, el anuncio deja sin resolver cuestiones clave sobre la transición entre el actual contrato de emergencia y la futura adjudicación, además de no concretar aspectos técnicos, económicos y laborales que consideran esenciales para garantizar el servicio.
Desde el comité aseguran que la presentación de la futura licitación llega tras años sin atención a sus reivindicaciones y censuran la imagen ofrecida por distintas administraciones en torno al anuncio. En este sentido, reprochan especialmente la falta de interlocución mantenida, a su juicio, por los ayuntamientos de Sant Joan d’Alacant, Mutxamel, San Vicente del Raspeig, El Campello y Alicante, pese a las peticiones trasladadas durante este tiempo por la representación social de la empresa.
Transición del TAM y dudas sobre el calendario
Los representantes de la plantilla sostienen que una de las principales incógnitas afecta al periodo transitorio entre la finalización del actual contrato de emergencia y la adjudicación efectiva de la nueva concesión. Según explican, no se ha aclarado si habrá un contrato puente, si el servicio se mantendrá mediante liquidaciones mensuales o en qué condiciones operará durante ese intervalo.
A juicio del comité, esta falta de concreción resta credibilidad al horizonte temporal apuntado para 2027, al entender que una licitación de esta envergadura puede alargarse por alegaciones, cambios en los pliegos o posibles recursos judiciales. En esa misma línea, insisten en que responde «más a una estrategia de imagen que a una previsión realista», ya que el precedente del contrato del transporte urbano de Alicante evidencia la complejidad administrativa de este tipo de procesos.
El comité también pone el foco en la propia definición del modelo concesional. Aunque reconoce que la unificación del servicio en una sola concesión podría mejorar la coordinación del sistema, considera que el planteamiento conocido hasta ahora no va acompañado del nivel de detalle necesario para evaluar su viabilidad real.
Falta de concreción sobre flota, líneas y personal
Entre las cuestiones que los representantes de los trabajadores sitúan sobre la mesa figura la ausencia de información precisa sobre la futura flota. Según denuncian, no se ha explicado con detalle si los 59 autobuses anunciados incluyen vehículos de reserva, ni qué tecnología se implantará finalmente, ya sea eléctrica, híbrida o de otro tipo, ni tampoco los plazos de fabricación y suministro necesarios para renovar el servicio.
El comité añade además que tampoco existe, a su juicio, una definición suficiente del encaje laboral de la futura concesión. En este punto, advierte de que siguen sin despejarse aspectos como el convenio colectivo aplicable, la jornada anual o el número de conductores que deberían ser subrogados, elementos que consideran básicos para calcular el coste real de explotación. Según remarcan, los trabajadores han sido «completamente ignorados en el planteamiento».
Junto a ello, los representantes de la plantilla alertan de posibles problemas en la nomenclatura de algunas líneas propuestas. Según señalan, ya se estarían detectando duplicidades con denominaciones del servicio urbano de Alicante, una circunstancia que, en su opinión, podría generar confusión entre los usuarios del transporte público metropolitano. «¿Qué línea coger, el 4 al cementerio o el 4 a San Vicente?».
Críticas a la falta de diálogo institucional
Más allá de los aspectos técnicos, el comité de empresa enmarca su malestar en la falta de diálogo mantenida durante los últimos años con las distintas administraciones implicadas. Según defienden, ni las necesidades de la plantilla ni el envejecimiento de la flota han recibido la atención necesaria durante este tiempo, pese a afectar de forma directa a miles de usuarios del área metropolitana de Alicante.
En esa misma línea, los representantes sindicales también reclaman una mayor implicación en materias como la accesibilidad de las paradas, al considerar que persisten incumplimientos que afectan al uso cotidiano del servicio. Desde el comité insisten en que «no se puede construir un modelo de transporte público serio sobre la improvisación, la falta de diálogo institucional y el desprecio continuado a los trabajadores».
Por ello, la representación laboral reclama ahora que la futura concesión del TAM de Alicante se desarrolle con mayor rigor técnico y con información pública suficiente sobre el contrato, la flota, la organización del servicio y las condiciones de la plantilla, para evitar que el nuevo modelo nazca, según sostienen, rodeado de incertidumbre. Además, advierte de que no va a «permanecer pasivo ante un desarrollo que vuelva a ignorar a la plantilla y a las necesidades reales del servicio».


