Santa Pola ha recuperado 5.316 metros cúbicos de arena, equivalentes a más de cinco mil toneladas, retiradas entre los arribazones de posidonia en sus playas urbanas. El concejal de Playas y Medio Ambiente, Ángel Piedecausa, ha explicado que esta arena se devuelve después a su playa de origen tras un proceso de cribado que permite separarla casi por completo de los restos vegetales.
Según ha detallado el edil, los servicios municipales de limpieza han llevado a cabo esta recuperación a lo largo del pasado año mediante un sistema que permite aprovechar prácticamente toda la arena extraída junto a la posidonia. La empresa concesionaria Urbaser recoge los arribazones en las playas urbanas y los traslada a la cantera, donde se almacenan por separado para identificar su procedencia.
La mayor parte de la arena recuperada corresponde a las playas del este, especialmente Varadero y Santiago Bernabeu, que concentran el 74% del total, mientras que el 26% restante procede de las playas del oeste.
La recuperación de arena en Santa Pola se realiza en cuatro cribados
El proceso de separación se desarrolla en cuatro fases. En la primera se aparta la materia más gruesa; en la segunda se retira el pelo textil de la posidonia; en la tercera se obtiene un residuo más fino, todavía con aporte de arena; y en la cuarta se consigue la arena limpia.
Piedecausa ha explicado que «el primer cribado separa la materia más gruesa, el segundo el pelo textil de la posidonia, del tercero se obtiene un pelo mucho más fino pero con algo de aporte de arena y en el cuarto cribado se obtiene la arena limpia al cien por cien». Esa arena se almacena por montones diferenciados según la playa en la que fue recogida, se somete a analíticas y, después, se devuelve a su lugar de origen.
Además de recuperar la arena, el Ayuntamiento también reutiliza los residuos de posidonia dentro de un sistema de economía circular. Según ha explicado el concejal, el municipio ha firmado convenios con la Universidad de Alicante y con la empresa Mediterranean Algae para dar una segunda vida a esta materia orgánica.
En este marco, los restos se destinan a la elaboración de productos cosméticos, sustratos y estudios para fabricar paneles de obra, entre otros posibles usos industriales.
Por qué no se retira la posidonia durante todo el año
El responsable municipal también ha querido aclarar por qué la posidonia permanece en muchas ocasiones sobre la arena, incluso cuando genera quejas entre algunos usuarios. Según ha indicado, la normativa autonómica solo permite retirarla en las playas urbanas entre el 15 de marzo y el 30 de octubre.
Fuera de ese periodo, su retirada está prohibida. En el caso de las playas naturales, además, los arribazones no pueden retirarse salvo en situaciones excepcionales, como temporales o acumulaciones extraordinarias.

En Santa Pola, las playas naturales son La Gola y El Pinet, en la zona oeste, y Calas de l’Aljub, Bancal de l’Arena, Calas del Cuartel y La Ermita, en el este.
Piedecausa ha insistido en que la presencia de posidonia no debe asociarse con suciedad, sino con el buen estado ambiental del litoral. En este sentido, ha subrayado que «cuando se vean restos de posidonia en las playas no hay que pensar que es suciedad, todo lo contrario». El edil ha añadido que la existencia de una gran pradera frente a la costa de Santa Pola contribuye a la oxigenación, la transparencia y la calidad del agua en la bahía.
También ha remarcado que las analíticas realizadas de forma periódica por la Conselleria ofrecen resultados excelentes y ha defendido que el municipio debe sentirse orgulloso de conservar su entorno litoral en estas condiciones.


