La reforestación en el Monte Orgegia reúne a 1.000 voluntarios y planta más de un millar de ejemplares

Un millar de voluntarios participan en la reforestación del Monte Orgegia con más de 1.000 plantaciones y acciones de restauración ecológica.

La reforestación en el Monte Orgegia ha congregado este sábado a cerca de un millar de voluntarios en una nueva edición del proyecto Alicante Renace. La iniciativa, impulsada por la Asociación Enamorados de Alicante junto al Ayuntamiento y la Generalitat Valenciana, ha permitido actuar sobre 10.000 metros cuadrados con la plantación de 700 árboles, 300 arbustos mediterráneos y 14 algarrobos de gran porte.

La jornada refuerza un proyecto que combina participación ciudadana y restauración ambiental. El concejal de Medio Ambiente, Manuel Villar, ha destacado que “esta reforestación anual se ha consolidado como una iniciativa estratégica dirigida a la recuperación ecológica y la recuperación de la biodiversidad de espacios medioambientales de referencia en el entorno urbano, con el apoyo del voluntariado fomentando la concienciación en la importancia de la conservación de nuestros montes urbano y periurbanos”.

El edil de Parques y Jardines, Rafael Alemañ, ha subrayado la colaboración de la asociación, señalando que “Hemos de agradecer la colaboración de la asociación Enamorados de Alicante en esta labor constante que nos permite acelerar la regeneración de este espacio natural y consolidar una infraestructura verde real en la ciudad”.

Restauración ecológica en 10.000 metros cuadrados

La actuación ha permitido ampliar las zonas ya recuperadas y avanzar hacia un espacio forestal más estructurado y adaptado al entorno mediterráneo. Además, se ha reforzado el sistema de riego por goteo conectado a la red de agua reciclada del monte, junto al uso de cubas de apoyo en fases críticas.

Antes de la plantación, se han ejecutado trabajos de adecuación del terreno. Entre ellos, destaca la retirada de más de 50 kilos de procesionaria del pino, una medida clave para proteger tanto el entorno como a los participantes.

Un modelo basado en biodiversidad y resiliencia

El proyecto sigue criterios técnicos de restauración ecosistémica. Se combinan estratos arbóreos, arbustivos y herbáceos para mejorar la estabilidad del suelo, favorecer la infiltración del agua y aumentar la resistencia frente a sequías.

El algarrobo, especie protagonista, aporta valor ecológico por su resistencia, su capacidad para enriquecer el suelo y su contribución a la captura de carbono. También actúa como especie nodriza al generar sombra y microclimas.

Además, la siembra de un millón de semillas herbáceas permitirá cubrir el suelo rápidamente. Esto reducirá la erosión, aumentará la materia orgánica y favorecerá la biodiversidad, incluidos polinizadores.

Participación ciudadana y consolidación del proyecto

Como complemento, se instalarán cajas nido para aves insectívoras y refugios de insectos. Estas acciones impulsan el control biológico natural y ayudan a crear un ecosistema equilibrado.

Daniel Aguilar, de la asociación organizadora, ha señalado que “este proyecto se ha consolidado después de 10 años de actividad como una cita imprescindible dentro del calendario social y familiar de la ciudad, desarrollándose en un entorno que ha acogido gran parte de las actuaciones de restauración de los últimos años con un millar de voluntarios coordinados por 30 asociados”.

Con más de una década de trayectoria, Alicante Renace se afianza como un referente provincial. Según Villar, “Este esfuerzo compartido demuestra que la restauración ecológica, la participación ciudadana y la educación ambiental, cuando se desarrollan desde la colaboración institucional y social, pueden generar un impacto real, medible y sostenible en el territorio”.


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