El IES Clot de L’Illot de El Campello ha dado un paso relevante en la lucha contra el absentismo y el abandono educativo con la puesta en marcha del Programa de Aula Compartida (PAC), una iniciativa desarrollada junto a la Concejalía de Educación y la Conselleria de Educación. El proyecto busca ofrecer una alternativa realista, práctica y motivadora a adolescentes con dificultades sociales, familiares y de adaptación al entorno escolar.
El programa se dirige a alumnado de Educación Secundaria Obligatoria en situación de riesgo. Está pensado para jóvenes con absentismo crónico, conductas inadecuadas, baja vinculación con el centro y escasas expectativas de obtener el título de la ESO. Su objetivo es reconectarles con el aprendizaje y evitar que abandonen el sistema educativo de forma temprana.
Según explican desde el entorno educativo y municipal, la respuesta del alumnado está siendo muy positiva. Los participantes muestran una mayor implicación en el día a día del centro, acuden con más motivación a clase y han reducido de forma considerable el absentismo.
El programa cuenta con la implicación del profesorado aportado por la administración educativa, personal municipal y la dirección del instituto, encabezada por Laura Cuenca. También colaboran áreas como Igualdad, Servicios Sociales, Juventud y Deportes, en una coordinación que refuerza el carácter integral del proyecto.
Un huerto escolar como eje práctico del programa
Uno de los elementos más visibles del PAC es el taller de huerto, que se ha convertido en el corazón práctico de la iniciativa. Los 15 alumnos y alumnas de 14 y 15 años que participan en el programa trabajan con un semillero y cultivan especies como cebollas, tomates, calabazas, remolacha, ajos, col rizada o lechugas en espacios habilitados del instituto.
Este trabajo forma parte del llamado “aula taller”, que ocupa un mínimo de 6,5 horas semanales y que diseña el Ayuntamiento. A ello se suma un bloque académico de al menos 10 horas semanales, centrado en contenidos esenciales de la ESO adaptados al ritmo y a las necesidades del alumnado.
La combinación de formación teórica y actividad práctica persigue reforzar la autoestima, mejorar la convivencia y ofrecer a los adolescentes una experiencia educativa más cercana a su realidad. Según destacan los responsables del programa, el huerto funciona como un incentivo que favorece la asistencia a clase y la participación.





Una segunda oportunidad para jóvenes en riesgo
El PAC fue solicitado en mayo de 2025 y la Conselleria lo aprobó en junio del mismo año, integrándolo en el Plan de Actuación para la Mejora del centro. Desde entonces, se ha diseñado una programación diversa que no se limita a la enseñanza tradicional.
Además de la jardinería, el programa incluye talleres de calma creativa, hábitos saludables, circo y malabares, multideporte, percusión, senderismo, voluntariado social, educación afectivo-sexual, masculinidades igualitarias y prevención de conductas adictivas. Todo ello se completa con grupos reducidos de docencia común.
Durante una visita reciente al instituto, el alcalde Juanjo Berenguer y el concejal de Educación, Dorian Gomis, pudieron comprobar la evolución del proyecto junto al profesorado especializado y la directora del centro. A juicio de los implicados, los resultados son “realmente buenos” y evidencian que el programa está ayudando a jóvenes que habían comenzado a desconectarse del sistema educativo.
Desde el entorno del centro insisten en que esta fórmula ofrece herramientas útiles para la vida diaria y devuelve al alumnado la sensación de que puede avanzar como cualquier otro estudiante. El programa se consolida así como una segunda oportunidad basada en una educación más humana, cercana y adaptada a las necesidades reales de los adolescentes.


