Mutxamel ratifica el patronazgo de la Mare de Déu de Loreto en el V Centenario de su devoción

El Ayuntamiento renueva el Voto de Acción de Gracias y entrega a la Cofradía una insignia con el escudo municipal como símbolo de memoria, gratitud y compromiso

Mutxamel ha vivido una jornada especialmente significativa con la Festividad del Milagro de la Llàgrima y la ratificación solemne del Patronazgo de la Mare de Déu de Loreto sobre la villa, junto a la renovación del Voto de Acción de Gracias, coincidiendo con el V Centenario del inicio documentado de esta devoción (1526–2026).

La decisión se ha producido tras la solicitud registrada el 11 de febrero por la Cofradía de la Mare de Déu de Loreto, que planteó la necesidad de renovar el voto y reafirmar oficialmente el patronazgo con motivo de la efeméride. Después de la misa solemne celebrada en honor a la patrona, la secretaria general del Ayuntamiento ha dado lectura pública al acuerdo plenario por el que la Corporación municipal ha ratificado el patronazgo y ha aprobado la renovación del tradicional voto.

A continuación, el alcalde de Mutxamel, Rafael García Berenguer, ha intervenido para subrayar el significado institucional y colectivo del acto y ha entregado a la Cofradía una representación del escudo de Mutxamel como símbolo de la renovación y de la conmemoración.

Un voto ligado a la memoria colectiva

Durante su intervención, el primer edil ha señalado que “la renovación de este voto no es solamente un acto ritual, sino una expresión profunda de memoria, gratitud y compromiso”. En esa línea, ha explicado que es memoria “porque recordamos con respeto y fidelidad a todas aquellas personas que nos han precedido y que, a lo largo del tiempo, han sabido conservar y transmitir esta tradición que forma parte esencial de nuestra identidad colectiva”.

El alcalde también ha aludido a la gratitud “porque somos conscientes de que el pueblo que hoy somos es fruto del esfuerzo, del trabajo constante y del sacrificio generoso de tantas generaciones que han hecho posible el Mutxamel que conocemos”, y al compromiso porque “no queremos que esta herencia quede anclada únicamente en el pasado, sino que continúe viva como un impulso que nos proyecta hacia el futuro con esperanza, responsabilidad y confianza”.

El papel de la patrona en la identidad del municipio

El primer edil ha añadido además que la Mare de Déu de Loreto es “signo de unidad, de integración y de identidad para todas las personas que vivimos en Mutxamel, y también para aquellas que, por distintas circunstancias, han tenido que cambiar de residencia, pero siguen sintiéndose, con orgullo, mutxameleras y mutxameleros”.

La mañana ha concluido con una imagen de carácter simbólico: Corporación municipal, Comisión de Fiestas, cargos festeros y Parroquia se han reunido en una fotografía conjunta para dejar constancia de una jornada que el Ayuntamiento enmarca como histórica y de reafirmación colectiva. Con esta renovación solemne, el municipio refuerza la continuidad de una tradición que, desde el siglo XVI, forma parte de su patrimonio histórico, cultural y social.

Reseña histórica del patronazgo

La tradición documentada sitúa el origen de la devoción en 1526, con el primer hecho conocido como el “Misteri”, recogido en el Libro de la Cofradía y en crónicas de la época. Desde entonces, la Mare de Déu de Loreto ha trascendido el ámbito religioso para consolidarse como elemento vertebrador de la identidad de Mutxamel.

Según la reseña histórica, dos acontecimientos reforzaron este patronazgo: el 1 de marzo de 1545, durante una procesión de rogativa por la sequía, cuando la imagen derramó una lágrima tras la llegada de lluvias; y el 9 de septiembre de 1597, cuando una riada que amenazaba el núcleo urbano fue evitada. Ambas fechas quedaron consolidadas como celebraciones principales del calendario local y se consideran el origen de las actuales fiestas de Moros y Cristianos.


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