Ecologistas en Acción ha presentado diez alegaciones en el trámite de audiencia de la revisión de la Autorización Ambiental Integrada (AAI 0088/AAI/CV) de la fábrica de cemento que Cemex España Operaciones S.L.U. tiene en la partida de Fontcalent.
La revisión responde a la obligación de adaptar la autorización a las «Conclusiones sobre las Mejores Técnicas Disponibles (MTD) del sector del cemento», aprobadas por la Unión Europea. Sin embargo, según defienden desde la organización ecologista, la adaptación llega con años de retraso y no aplica de forma rigurosa los criterios europeos más exigentes en materia de control de emisiones y protección ambiental.
Plazo adicional y cumplimiento de la normativa europea
Una de las principales alegaciones se centra en la concesión a la empresa de un plazo adicional de 18 meses para adaptarse a las nuevas condiciones. Desde Ecologistas en Acción sostienen que este margen no está justificado, ya que la normativa europea establece que las instalaciones deben cumplir los nuevos requisitos en un plazo máximo de cuatro años desde la aprobación por parte de la Comisión Europea de las conclusiones sobre las MTD de la fabricación del cemento, que tuvo lugar en 2013. A su juicio, ese periodo expiró hace más de nueve años.
En cuanto a las emisiones atmosféricas, la propuesta fija un límite de 450 mg/Nm³ para los NOx (óxidos de nitrógeno). No obstante, la entidad considera que, si la planta dispone de los sistemas de reducción que afirma tener, el límite debería situarse en 350 mg/Nm³, al tratarse de un valor técnicamente alcanzable.
Emisiones difusas, residuos y transparencia
Respecto al polvo generado en el almacenamiento y transporte interno de materiales, Ecologistas en Acción señala que no se incorporan todas las medidas previstas en el Plan de Mejora de la Calidad del Aire de l’Alacantí, especialmente en lo relativo al pavimentado completo y al cierre perimetral de los parques de acopio. Según recuerdan, las emisiones difusas son una de las principales fuentes de molestias para la población próxima.
La organización también advierte de que la nueva propuesta elimina restricciones anteriores sobre el contenido de cloro y metales en residuos utilizados como combustible alternativo, lo que, a su juicio, puede incrementar el riesgo de emisiones de compuestos tóxicos. Por ello, reclama recuperar esos límites.
Además, critica que el documento se limite a indicar qué MTD son “aplicables” sin detallar cuáles están realmente implantadas en la instalación, lo que, según sostienen, dificulta el control efectivo y la transparencia.
Amoníaco y uso de aguas para riego agrícola
Entre otras cuestiones, Ecologistas en Acción pide que se justifique adecuadamente el valor límite fijado para el amoníaco, que incluye un “valor base” adicional de 20 mg/Nm³ sin que, según la entidad, exista un estudio técnico que lo respalde. Mientras no se demuestre su necesidad, solicitan que se aplique el límite más restrictivo previsto en las conclusiones europeas.
Por último, la organización cuestiona el uso de agua procedente del secado de lodos, mezclada con aguas depuradas, para el riego de una finca agrícola. Considera que es necesaria una caracterización química exhaustiva y controles periódicos del suelo y de las aguas subterráneas para evitar riesgos de contaminación.
Desde Ecologistas en Acción reclaman que la Generalitat Valenciana no apruebe esta revisión “de mínimos”, sino que fije los límites de emisión más estrictos posibles para garantizar un control real sobre la actividad de la planta.


