La Línea 9 del TRAM d’Alacant, que conecta Benidorm y Dénia, ha cumplido su primer año de servicio completamente renovada desde su reapertura, el 28 de enero de 2025. Esto ha sido posible tras finalizar las actuaciones de modernización de todo el trazado. En estos doce meses, el servicio ha registrado más de 1,4 millones de viajeros, según los datos analizados por Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV).
La reapertura permitió restablecer el recorrido completo sin necesidad de realizar transbordos. Esto ha sido posible gracias a la entrada en servicio de los nuevos viaductos de Algar y Mascarat, por los que comenzaron a circular los trenes duales electrodiésel. Este hito ha supuesto un incremento de usuarios superior al 19 % respecto al año anterior. Entonces, las obras obligaban a combinar el trayecto con autobuses o trenes en algunos tramos.
Las estaciones con mayor volumen de pasajeros durante este periodo han sido Benidorm, con más de 305.000 viajeros (contabilizando únicamente los usuarios de la Línea 9). Además, Altea tuvo 290.000, Calp 240.000 y Dénia, que ha superado los 185.000 viajeros.
Por meses, octubre ha concentrado el mayor número de desplazamientos, con más de 167.000 usuarios. Esto es prácticamente el doble que en el mismo mes del año anterior. También han destacado noviembre, con 134.000 viajeros, septiembre, con 126.000, y agosto, con 117.000.
Renovación integral de la línea
La modernización de la Línea 9 ha incluido la renovación de vías, viaductos, andenes, sistemas de señalización y comunicaciones. Asimismo, se ha realizado la incorporación de trenes duales. En conjunto, la Generalitat ha destinado a este proceso más de 150 millones de euros. Estos han sido financiados en parte con fondos procedentes de distintos programas de la Unión Europea.
La reapertura también ha supuesto la retirada definitiva de las unidades diésel de la serie 2.500, fabricadas por MAN y adquiridas por FEVE antes de la constitución de FGV a mediados de los años 80. Estas han sido sustituidas por trenes duales que combinan propulsión eléctrica y diésel. Estos trenes han sido fabricados por Stadler Rail Valencia en su planta de Albuixech. FGV adjudicó la fabricación de seis unidades por un importe de 43,3 millones de euros.
Estos nuevos vehículos ofrecen mayor capacidad, mejoras en accesibilidad y comodidad y un funcionamiento más sostenible. Funcionan alternando ambos sistemas de propulsión según el tramo del recorrido.
Nuevos viaductos y estructuras rehabilitadas
Dentro del proceso de renovación se han construido nuevos viaductos en Algar, Mascarat, Ferrandet y Quisi. Además, se ha rehabilitado el resto de estructuras históricas de la línea, como el puente de Gata de Gorgos. Todo ello se ha realizado con el objetivo de garantizar un servicio más fiable, cómodo y sostenible.
En el caso del viaducto del río Algar, la actuación ha consistido en la construcción de un nuevo puente paralelo al original, levantado entre 1913 y 1915. Este se conserva como pasarela peatonal al estar catalogado como Bien de Relevancia Local. El nuevo viaducto cuenta con un tablero de 226 metros de longitud y un ancho total de seis metros. Fue ejecutado con losa de hormigón.
Por su parte, el viaducto de Mascarat es una estructura metálica de eje recto, con un peso de 114.000 kilogramos y una longitud de 43,20 metros. Esta estructura salva el barranco mediante un único vano isostático y mantiene las características del tablero original de tipo PRATT. Esta actuación ha incluido además la renovación de aproximadamente 1,5 kilómetros de plataforma ferroviaria. También se ha realizado la sustitución de vía en balasto por vía en placa y la protección de taludes mediante 12.475 metros cuadrados de mallas reforzadas en el entorno de los tres túneles del trazado.
En cuanto al viaducto del Quisi, en Benissa, se abrió al servicio en julio de 2023. Conserva el puente histórico construido entre 1913 y 1915, integrado en el conjunto de obras originales de la línea ferroviaria entre Alicante y Dénia.


