Una mujer ha sido víctima de una estafa de casi 206.000 euros en Alicante tras invertir su dinero en supuestas plataformas de inversión que prometían grandes beneficios.
Los hechos han derivado en la detención de dos varones, de 22 y 36 años, como presuntos responsables del fraude.
La investigación se inició después de que la víctima denunciara ante la Policía Nacional haber sido engañada mediante anuncios en redes sociales, en los que aparecían supuestas personas conocidas del ámbito empresarial y bancario recomendando inversiones con elevados rendimientos. Por este motivo, convencida de su veracidad, facilitó su número de teléfono. Entonces fue contactada por una persona que le aseguró que las operaciones eran seguras.
Hasta diez transferencias bancarias
A lo largo del proceso, la mujer realizó hasta diez transferencias bancarias a distintas cuentas, siguiendo las indicaciones del supuesto intermediario. Con el paso del tiempo comprobó que no podía recuperar su dinero y que había sido víctima de una estafa.
Las pesquisas policiales permitieron constatar que el dinero había sido distribuido en cuentas bancarias de al menos cuatro personas. Uno de los detenidos, de 36 años, había recibido 78.000 euros en su cuenta, actuando como receptor del dinero fraudulento.
Investigación
Durante la investigación, los agentes sorprendieron a este primer implicado cuando entregaba 39.000 euros en efectivo a un segundo varón, de 22 años, que presuntamente había participado en la captación del primero como “mula”. Es decir, como persona utilizada para mover dinero procedente de delitos.
Ambos detenidos han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Alicante, mientras la investigación continúa abierta. Por ello, se trabaja para localizar a otros posibles implicados en la estafa.
Extremar la precaución
Desde la Policía Nacional se insiste en la necesidad de extremar la precaución ante ofertas de inversión con beneficios garantizados. Además, se advierte del uso de inteligencia artificial para manipular imágenes de personas conocidas, con el objetivo de generar confianza en este tipo de fraudes.


