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martes, enero 13, 2026

La Generalitat impulsa un proyecto para reciclar redes de pesca y convertirlas en productos industriales sostenibles

‘Redes4Value’ permitirá transformar poliamidas recuperadas en materiales de alto valor añadido para sectores como el embalaje o la automoción

La Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo impulsa un nuevo proyecto de innovación para la recuperación y valorización de redes de pesca, con el objetivo de transformarlas en productos sostenibles y de alto valor añadido para sectores industriales como el nylon, el embalaje, la agricultura o la automoción.

La iniciativa, denominada ‘Redes4Value’, está financiada a través de Ivace+i Innovación y se centra en el aprovechamiento de redes de poliamida, un material con un elevado potencial para el reciclado químico.

Este proceso permite recuperar los monómeros originales —como la caprolactama— y reutilizarlos para fabricar nuevos materiales con propiedades idénticas a las de la materia prima virgen.

El proyecto está coordinado por el Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS) y cuenta con la participación de UBE, ZIKNES y la Universitat de València. Además, recibe apoyo económico de la Unión Europea a través del programa FEDER Comunitat Valenciana 2021-2027.

Reciclaje químico para cerrar el ciclo de las poliamidas

El desarrollo de ‘Redes4Value’ busca cerrar el ciclo de vida de las poliamidas y contribuir a la reducción de la contaminación marina, aplicando soluciones innovadoras directamente transferibles a la industria. Las poliamidas recicladas se destinarán a usos como envases, cubiertas agrícolas, componentes de automoción o piezas para impresión 3D.

Empresas como UBE ya analizan la viabilidad comercial de estos materiales, mientras que ZIKNES adapta sus equipos para validar piezas de gran formato. Las primeras aplicaciones incluirán demostradores industriales y productos funcionales en distintos sectores productivos.

Según ha explicado la investigadora en Reciclado Químico de AIMPLAS, Nairim Torrealba, estas soluciones “no solo reducen la dependencia de materias primas vírgenes, sino que también abren nuevas oportunidades para la industria en términos de sostenibilidad y economía circular”.

Innovación tecnológica y colaboración internacional

El proyecto avanza en técnicas como la despolimerización hidrotérmica, la solvólisis con líquidos iónicos y la extrusión reactiva, además de evaluar la viabilidad técnica y el impacto ambiental de cada proceso. Uno de los principales retos es el tratamiento de redes muy degradadas y con un alto nivel de impurezas, aunque los resultados obtenidos hasta el momento son “muy prometedores”.

En este contexto, la colaboración con la marca Sea2See resulta clave, ya que permite disponer de redes recuperadas en Ghana desde 2019, facilitando la validación de los procesos con residuos reales y la estructuración de una cadena de valor circular.

Reparto de tareas entre las entidades

Dentro del consorcio, AIMPLAS lidera las tareas de reciclado químico, UBE se encarga del escalado industrial y la repolimerización, ZIKNES valida el material en impresión 3D, y el grupo MATS-UV de la Universitat de València desarrolla los estudios de solvólisis y cinética, analizando las condiciones óptimas de las reacciones químicas.

El objetivo final, según Torrealba, es “consolidar una línea de reciclado químico aplicable a residuos complejos y demostrar que es una solución real y necesaria”.

El proyecto se alinea con las conclusiones del Comité Estratégico de Innovación Especializado (CEIE) en Economía Circular y con los ejes de la Estrategia de Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana (S3), coordinada por la Conselleria de Innovación.