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miércoles, enero 21, 2026

HOSBEC alerta del impacto del absentismo laboral en la calidad y eficiencia hotelera

HOSBEC advierte que el absentismo laboral es un problema estratégico que afecta a la calidad, eficiencia y excelencia del sector hotelero.

El absentismo laboral se ha convertido en uno de los mayores retos para el sector turístico. Este fenómeno afecta a la calidad, la eficiencia y la sostenibilidad de su actividad. Así lo revela el informe presentado por Umivale Activa y el IVIE junto a HOSBEC. Constatando un aumento relevante de trabajadores que no acuden a su puesto sin que existan causas objetivas que lo expliquen.

Fede Fuster, presidente de HOSBEC, ha subrayado la gravedad de la situación. Según ha afirmado, “hoy no venimos a hablar de datos de ocupación, sino de algo más estructural para nuestro sector. Y no es sólo una molestia. El absentismo es un problema estratégico que impacta en nuestra calidad y en nuestra eficiencia. Mide la salud de nuestro equipo y de nuestra gestión”.

Un coste creciente y un círculo vicioso

El estudio analiza todas las bajas por incapacidad temporal registradas en la conocida “sala segura del Ministerio de Seguridad Social”. Esto permite obtener conclusiones por territorio, ocupación, edad y duración. Los datos reflejan un incremento significativo de las bajas desde 2018 sin que existan factores determinantes. No hay relación con la precariedad o la dureza del trabajo.

La industria hotelera conoce bien el coste directo del absentismo, vinculado al pago de bajas, las horas extra o la carga administrativa. Sin embargo, como ha explicado Fuster, “el verdadero daño reside en el coste indirecto, el que no vemos en la nómina, pero sentimos en el día a día”. Cuando un empleado falta, aumenta la presión sobre el equipo. Esto provoca que crezca la fatiga y disminuya la motivación, alimentando así un círculo vicioso que genera nuevas bajas.

Las empresas no sólo asumen un impacto económico. También pierden calidad de servicio, reputación y confianza del cliente, lo que frena la excelencia hotelera.

Tres pilares para frenar el absentismo laboral en hostelería

Para revertir esta tendencia, HOSBEC plantea reforzar la prevención como principal herramienta de actuación. El presidente propone tres líneas de trabajo esenciales: crear entornos seguros y flexibles con medidas de ergonomía y conciliación. También, impulsar la salud y el bienestar integral. Esto incluye la salud mental y la gestión del estrés. Además, se busca consolidar una cultura empresarial basada en el valor, el reconocimiento y el desarrollo profesional.

Fuster ha cerrado su intervención recordando que “el compromiso es el mejor antídoto contra el absentismo. Nuestros equipos no son un coste. Son nuestro activo más valioso”.

Datos clave del estudio

España registra los peores datos de absentismo laboral por incapacidad temporal de Europa. Esta región es la del mundo con mayor nivel de protección social. Entre 2018 y 2023, el absentismo ha crecido un 36%. Esto no tiene relación con el envejecimiento de la población trabajadora. Las bajas aumentan sobre todo entre los 20 y 40 años.

La hostelería supera ligeramente la media nacional, situada en el 5,58%. En España el índice alcanza el 5,98%. Aunque la Comunidad Valenciana se sitúa por debajo. Alicante registra un 5,03%, Valencia un 5,43% y Castellón un 5,32%.

El informe también destaca el fuerte aumento de bajas asociadas a salud mental (+107%) o alias (+42%). Mientras que patologías como cirugías, accidentes o procesos oncológicos se mantienen estables. Asimismo, crece un 57% el número de trabajadores que repiten distintas situaciones de incapacidad temporal en un mismo año.

Aun así, el compromiso general del sector es notable: el 70% de los empleados no presenta ninguna baja. Por el contrario, un 16,6% de trabajadores concentra el 70% de los partes y el 65% de los días de ausencia.

Un desafío que requiere reformas y corresponsabilidad

El control del absentismo exige la implicación de administraciones, empresas, trabajadores y agentes sociales. El actual marco jurídico no permite abordar adecuadamente un problema cuyo coste asciende a 57.000 millones de euros al año en España. En la Comunidad Valenciana, el coste es de 7.000 millones. Por lo tanto, se considera urgente reformar leyes y agilizar la gestión de procesos y diagnósticos.

Los sindicatos y las organizaciones empresariales también deben actualizar los pactos de negociación colectiva. Muchos de ellos fueron diseñados hace más de dos décadas. Por su parte, las empresas están llamadas a reforzar la prevención, la formación, el compromiso y una cultura de responsabilidad compartida. Todo esto contribuye a frenar un problema que no deja de crecer año tras año.