Las playas del Dosel (Cullera) y Arenal-Bol (Calpe) han reabierto al público tras confirmar los análisis que el agua es apta para el baño. La Conselleria de Medio Ambiente ha trasladado esta decisión a ambos ayuntamientos después de que las muestras tomadas hayan dado resultados correctos.
El cierre temporal se produjo este jueves por la detección de bacterias en el agua. Una vez realizados los controles necesarios, los parámetros han vuelto a la normalidad, lo que permite recuperar el uso de las zonas de baño con total seguridad, según ha informado la Conselleria a EFE.
Casos similares ya resueltos en la Safor
Desde Medio Ambiente explican que estos episodios son similares a los ocurridos en las playas de Daimús, Tavernes de la Valldigna y Xeraco, en la comarca de la Safor. Allí también se interrumpió el baño por presencia de bacterias, pero se reabrieron al día siguiente tras comprobar que los valores eran seguros.
En esas playas, los análisis descartaron niveles elevados de Enterococos intestinales, una de las bacterias de referencia para evaluar la salubridad del agua.
Controles continuos en más de 300 zonas de baño
Fuentes de la Conselleria recuerdan que en la Comunitat Valenciana se llevan a cabo cerca de 300 análisis rutinarios en diferentes puntos del litoral. El objetivo es garantizar la calidad del agua y actuar de forma preventiva ante cualquier anomalía.
Este sistema de vigilancia permite actuar con rapidez y garantiza la seguridad de los bañistas durante la temporada estival.


