El Pleno municipal de Alicante ha aprobado la nueva ordenanza de Limpieza Viaria con los votos de Partido Popular, VOX y PSOE. La suma de los grupos ha conseguido un numeroso respaldo de 25 de los 28 concejales pero ha dividido el arco de izquierdas del hemiciclo con el rechazo de EU-Podem y Compromís que han argumentado su desconfianza ante cómo se implementará la norma.
También la Coordinadora Alicante Limpia, en voz de su presidente Federico Zaragoza, ha planteado al equipo de Gobierno qué medios prevé para su cumplimiento, cuántas de las alrededor de 10 multas diarias, de las que se ha dado cuenta recientemente, se ejecutan. Y también ha preguntado, en tercer lugar, qué presupuesto se ha destinado para incrementar el número de inspectores y de números de la policía local destinados a menester a día de hoy a todos luces insuficientes.
En su intervención se ha dirigido al concejal responsable del área, Manuel Villar. «¿Nos puede decir qué diferencia hay entre la realidad de 2020 y la de hace un par de días? Hemos ido sido publicando en redes imágenes de nuestras calles con contenedores a reventar e infracciones crónicas de la ordenanza en los últimos 5 años. Y el avance en eficacia en la recogida de basuras y el decoro, debido de nuestras calles en toda Alicante, es nulo».
Por su parte, Villar, en la exposición del punto ha indicado que esta es una de las ordenanzas más avanzadas de España, «tal vez la que más. Y creo que de manera injusta su contenido se ha puesto mucho énfasis en una cuestión que no es menor como es la relativa al incremento de sanciones, pero no es lo único». Así, ha explicado que implementa las reglas de conducta activas y pasivas para los ciudadanos, las empresas y otras entidades relativas a la limpieza y la gestión de los residuos.
«Se ajustan a la realidad las condiciones de uso y conservación del espacio público, la incorporación de las nuevas modalidades de recogida selectiva de residuos, la correcta ordenación de la gestión de residuos especiales, como son los de construcción, demolición, poda, jardinería, otros residuos domésticos peligrosos, etcétera, y la utilización de las instalaciones municipales de tratamiento y eliminación de residuos».
Tanto Esquerra Unida-Podem como el Grupo Compromís han recriminado que no se haya consensuado con los colectivos para el desarrollo de la ordenanza. Manolo Copé (EU-Podem) recrimina que se priorice el carácter punitivo, con las multas, antes que el educativo y ha coincidido con los valencianistas al afirmar que «no se sanciona como se debería a las empresas concesionarias». «Entendemos que esta ordenanza necesita una apuesta más decidida por la economía circular y por el reciclaje, porque la ordenanza habla de reciclaje y de reducción de residuos, pero es que no hay planes concretos ni incentivos reales todavía para la separación de origen».
También ha señalado la carencia de inspectores para verificar el cumplimiento de la misma, unas de las cuestiones que más controversia ha generado la próxima puesta en marcha.
Reproches entre los progresistas
Rafa Mas ha «lamentado que el Partido Socialista apruebe esta ordenanza que, como decimos, es papel mojado» y ha reclamado que se audite a la empresa de limpieza, se aumenten sus servicios, el número de inspectores en la oferta pública de empleo y «campañas potentes» de concienciación así como aumentar la policía de barrio «para que multe de verdad a los incívicos».
El Grupo Socialista ha defendido su apoyo a la Ordenanza para no paralizar la regulación de la limpieza en el municipio. «Que no haya suficientes policías no es motivo para que no se apruebe», ha manifestado Raúl Ruíz.
Y ha cargado así en rechazo de las palabras del portavoz de Compromís: «Usted tiene un problema de credibilidad. Porque cuando el señor Mas proponía en su momento al señor Barcala pactos para regular los veladores, los pisos turísticos o el ruido, su apoyo nunca estuvo condicionado porque antes sacasen plazas de policía, nunca, señor Mas. El problema es que en este caso igual hay alguien que no se siente demasiado orgulloso con su trabajo de enmiendas y prefiere señalar a quiénes sí hemos contribuido a mejorar esta ordenanza de limpieza».

VOX saca pecho del endurecimiento de sanciones
El Grupo Municipal VOX, en su primer turno de intervención se ha reafirmado en la necesidad de que la ordenanza endurezca las sanciones. «No podemos permitir que una minoría de de irresponsables deteriore la imagen y el bienestar de de nuestra ciudad, ha afirmado Óscar Castillo. «Las sanciones más severas son una respuesta firme ante la falta de civismo. Porque estamos convencidos que solo con medidas contundentes podremos erradicar estos comportamientos».
La nueva Ordenanza
La nueva normativa municipal endurece las sanciones y refuerza la inspección, al tiempo que introduce una nueva regulación del uso y limpieza de los espacios públicos uy la selección de los residuos especiales de escombros, enseres y poda, para combatir las conductas que afecta a la imagen de la ciudad y a la convivencia, siendo el primer documento además que establece una regulación avanzada de la recogida selectiva de residuos domiciliarios.
El vicealcalde y concejal de Medio Ambiente, Manuel Villar, ha resaltado que «es una de las ordenanzas más avanzadas de España» que incorpora las disposiciones de las normativas superiores en la materia y nuevas regulaciones «estableciendo las pautas que deben seguir ciudadanos y empresas en la forma que se deben seleccionar los residuos en origen, así como en su depósito para su recogida». Además, Villar ha resaltado la regulación introducida en el uso del espacio público en las actividades realizadas por terceros para preservar su estado de limpieza y, también, para la correcta selección en origen y recogida de los residuos especiales como son los escombros, enseres y podas.
Manuel Villar, tras agradecer las aportaciones y apoyo de PSOE y Vox a la norma, ha resaltado finalmente el hecho de que «a pesar de que se ha puesto el énfasis en el régimen sancionador para ayudar a que se cumpla la norma, es importante tener en cuenta todas las nuevas regulaciones establecidas para mantener limpios los espacios públicos y mejorar la imagen de la ciudad y que deberán cumplir los ciudadanos y empresas». Y, también, el hecho de que «faculta y refuerza a los inspectores para que puedan llevar a cabo su labor de control de una forma más eficaz».
Vigilancia y concienciación
La ordenanza salió adelante de forma inicial en el pleno ordinario de noviembre, con el mismo sentido del voto del Pleno de este jueves, reforzando la labor inspectora y ampliando el régimen sancionador con multas que van de los 300 hasta 3.000 euros y nuevos supuestos pasando de 63 a 86 tipos de sanciones, para dar respuesta a los aspectos que preocupan a los usuarios -expresada a través de una encuesta realizada por el servicio municipal- como el abandono de escombros y enseres, las micciones en la calle o sacar la basura a los contenedores fuera del horario permitido.
La Policía Local ha venido reforzando la vigilancia del cumplimiento de la ordenanza aumentando las sanciones en 2024 en un 80% hasta las 647 multas, frente a las 360 de 2023. Además, ha realizado campañas especiales de vigilancia como la desarrollada en febrero en la que se abrieron 100 expedientes sancionadores en 10 días siendo el 43% por escombros y enseres, un 19% por miccionar en la calle y un 7% por no limpiar los veladores y un 6% por sacar la basura fuera de hora.
De forma paralela también se ha puesto en marcha una campaña informativa y de concienciación bajo el lema ‘Hagamos Alicante más limpia» que ya está dando los primeros resultados incrementándose en un 39% la recogida de enseres mediante solicitud previa a través del WhatsApp de Netial.
Otros aspectos
La nueva normativa sustituye a la de 2016 y se adapta a las últimas disposiciones europeas, estatal y autonómica en esta materia. La ordenanza aborda todos los aspectos relacionados con la limpieza urbana, la recogida y gestión de los residuos, incluyéndose de forma específica la recogida selectiva, así como la regulación por primera vez del uso del Centro de Transformación de Residuos y la Red de Ecoparques. Además, refuerza las facultad de los inspectores tanto en el control de la concesión del servicio en el cumplimiento de la selección de residuos en origen de particulares y en el levantamiento de actas de inspección, además de reforzarse el régimen sancionador para combatir las conductas ilícitas y las infracciones.
Esta ordenanza aborda además de forma más especifica que la anterior normativa aspectos como la limpieza y recogida de residuos en playas, veladores, eventos en la vía pública (conciertos, manifestaciones,…) –estos últimos requerirán tener un plan y un responsable de la gestión de residuos-, la actividad comercial y de hostelería con la recogida separada de residuos y su depósito conforme a la normativa municipal, al igual que en los mercadillos, así como una revisión más detallada de la gestión de otros residuos derivados de la construcción y demolición, la poda y jardinería o los residuos peligrosos, entre otros.
También incluye un régimen sancionador, ajustado a lo que marca la normativa nacional y autonómica, con tres tipos de sanciones, leves, graves y muy graves, que van desde los 300 a los 3.000 euros. La norma incide en las cuestiones que más preocupan a los usuarios, en virtud de la encuesta realizada por el servicio. Entre ellos, el depósito de papeles, bolsas, colillas, chicles en la vía pública fuera de los contenedores y papeleras, el depósito residuos fuera del horario establecido, o dejar enseres y voluminosos en espacios públicos sin avisar al servicio de recogida, las micciones o defecaciones de personas en la vía pública, llegando a triplicarse el importe de las sanciones actuales en algunos casos.


