Villena ha mostrado su potencial turístico a una delegación de 12 representantes de touroperadores de Estados Unidos y Canadá en una acción de promoción internacional impulsada por el Patronato Provincial de Turismo Costa Blanca y Turespaña. El objetivo, según explican desde el ámbito municipal, es ganar visibilidad en el mercado norteamericano con una propuesta que combina patrimonio, cultura y enoturismo, más allá del turismo de sol y playa.
Los estadounidenses fueron la nacionalidad extranjera que más visitó la ciudad en 2025, un comportamiento que el Ayuntamiento vincula al flujo turístico asociado al sector crucerista que llega a Alicante. En ese contexto, la Concejalía de Turismo busca consolidar la presencia de Villena en circuitos que priorizan experiencias culturales y gastronómicas.
La oferta enológica se apoya en sus bodegas tradicionales, con visitas a medida que explican el proceso de elaboración de los vinos mediterráneos, recorridos por el viñedo y degustaciones de productos singulares como el fondillón. A ello se suma el Castillo de la Atalaya, del siglo XII, que el consistorio presenta como uno de los grandes reclamos para visitantes de Estados Unidos y Canadá.
Durante la visita, los delegados han recorrido varias bodegas y han conocido enclaves como el castillo, la Iglesia de Santiago y el Museo de Villena, donde se expone el Tesoro de Villena, una colección de vasijas y piezas de la Edad del Bronce considerada una de las más importantes de Europa.
La edil de Turismo, Paula García, ha subrayado que estas acciones de promoción “son muy importantes”, porque permiten que Villena se incorpore y se afiance en itinerarios “que van más allá del sol y playa convencional, que busca una oferta cultural y patrimonial más auténtica, en la que se combina bien conocer la historia y la tradición, también en el ámbito gastronómico”.
Desde el Ayuntamiento señalan que la estrategia pasa por seguir consolidando a Villena como referente del turismo de interior en la Comunitat Valenciana, apoyándose en su patrimonio monumental, su programación cultural y una oferta de naturaleza que incluye rutas cicloturísticas, distintas vías ferratas y la tradición vitivinícola del municipio.


