La Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) lidera un proyecto de investigación europeo que busca desarrollar sistemas 6G deterministas capaces de mejorar la seguridad y la eficiencia de la conducción autónoma. La iniciativa se centra en diseñar nuevas formas de comunicación entre vehículos y las futuras redes móviles para que puedan colaborar de manera coordinada en tiempo real.
El proyecto, denominado Deterministic 6G-V2X Systems: A New Paradigm for Reliable V2X Networks, está impulsado por el investigador del Instituto de Investigación en Ingeniería (I3E) Keyvan Aghababaiyan, bajo la codirección del profesor Javier Gozálvez Sempere. La investigación cuenta con financiación europea tras recibir una Beca Marie Skłodowska-Curie Postdoctoral Fellowship, una de las ayudas más competitivas del programa Horizon Europe.
Según los datos del programa europeo, la convocatoria tiene una tasa de éxito del 9,6 %, y la evaluación obtenida sitúa el proyecto de la UMH entre el 1 % de las propuestas mejor valoradas en ingeniería en toda Europa.
Comunicación, computación y control en tiempo real
El objetivo principal del proyecto es crear un modelo de cooperación determinista entre los vehículos autónomos, los nodos de computación en el borde de la red (edge computing) y la nube. Este sistema permitirá que determinados procesos informáticos se ejecuten fuera del vehículo, aprovechando la potencia de cálculo de las futuras redes 6G, pero garantizando siempre tiempos de ejecución estrictamente controlados.
El investigador Keyvan Aghababaiyan explica que “a medida que los vehículos incorporan funcionalidades más avanzadas, su demanda de capacidad de cómputo e inteligencia aumenta significativamente”. En este contexto, añade que la colaboración con las redes 6G permitirá que algunas funciones se ejecuten en la infraestructura digital de la red y la nube, ampliando las capacidades del propio vehículo.
Sin embargo, el investigador advierte que esta colaboración solo será viable si todo el proceso —comunicación, computación y control— funciona de forma determinista, es decir, con latencias totalmente previsibles y sin variaciones, algo esencial para aplicaciones críticas como la conducción autónoma.
Vehículos conectados para anticipar riesgos
Los vehículos autónomos analizan constantemente información procedente de cámaras, radares y sensores lidar para interpretar lo que ocurre a su alrededor. Cuando estos vehículos pueden comunicarse entre sí y con la red, se abren nuevas posibilidades como anticipar situaciones de peligro, advertir de riesgos fuera del campo de visión o coordinar maniobras para evitar accidentes y reducir atascos.
Este tipo de inteligencia compartida incrementa de forma notable las necesidades de procesamiento de los vehículos. Por ello, el proyecto plantea aprovechar la capacidad de cálculo disponible en la red y en la nube mediante una orquestación conjunta de comunicación, computación y control.
Según los investigadores, esta integración permitirá que los procesos más exigentes en cálculo se ejecuten de forma segura fuera del vehículo, manteniendo al mismo tiempo los niveles de fiabilidad y seguridad necesarios para aplicaciones críticas.


