El empleo en Alicante acaba el año mostrando una lenta capacidad de recuperación de la ocupación. En el 2021, se registran 26.900 personas ocupadas más, pero mantiene un déficit respecto al mismo periodo de 2019 de 30.400.
Como es estructural en el mercado laboral alicantino, la mejora de la ocupación ha beneficiado mayoritariamente a los hombres que acaparan el 75’5% de la recuperación de ocupación.
Los datos de paro muestran una evolución similar: reducción en cómputo anual (-3.600 personas) aunque la mejora se ha dirigido a los hombres: hay 11.300 hombres menos en paro pero hay 7.600 mujeres más.
Asimismo, el paro en la Comunitat Valenciana ha bajado en 44.800 personas durante el cuarto trimestre de 2021, por lo que ha disminuido hasta el 14,39% con un total de 355.800 parados.
Por ello, el president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha calificado de “positivas” estas cifras que asegura “consolidan la posición de mantenimiento del empleo y salida de la crisis”. Además, ha afirmado que “vamos en el camino correcto” porque la política económica «debe estar centrada en generar trabajo» y que “sin lanzar ningún mensaje triunfalista» poder llegar “a unas cifras de desempleados del 14%, tras la enorme crisis provocada por la pandemia muestra la fortaleza de la economía valenciana”.
ERTE
Respecto a antes de la crisis por la pandemia (tomamos como referencia el cuarto trimestre de 2019), hay 13.700 hombres menos ocupados y 6.800 más en paro; mientras que se registran 16.800 mujeres ocupadas menos y 19.000 mujeres en paro más. Esta situación tiene que ver con la discriminación crónica, patológica, de las mujeres en el mercado laboral, pero, también, tiene que ver con el impacto que la crisis provocada por la pandemia ha tenido en uno y otro sexo en función de la calidad del empleo que tenían.
El abuso de la temporalidad típico de esta provincia hizo que muchas mujeres trabajadoras, en lugar de entrar en ERTE fueran expulsadas del empleo en cuanto finalizaron sus precarios contratos marcados por la temporalidad y la corta duración de los mismos. La segregación de las mujeres en el mercado laboral tiene un reflejo claro, además de en su calidad de vida, en sus prestaciones, pensiones y en el resto de medidas de apoyo como, en el caso de la pandemia, han sido los ERTE.
Hay que señalar, también, que todavía hay un déficit de ocupación respecto a 2008, es decir, todavía no hemos recuperado el nivel de empleo anterior a la crisis económica de ese año.
Evolución del empleo
Alicante, respecto al cuarto trimestre de 2008 registra 16.300 personas ocupadas menos y 25.800 más en paro, una cifra, esta, que es, sin duda mayor, al observar que 2021 terminó con 62.300 personas inactivas más, un registro este que suele “esconder” una parte de las personas en paro que, siempre según los criterios de la EPA, no han hecho una búsqueda activa de empleo pero que, sin embargo, están disponibles para incorporarse al mercado de trabajo.
Mención aparte merece la evolución del empleo respecto al tercer trimestre de 2021. Se registra un aumento de 10.700 personas ocupadas y un aumento de 3.700 personas paradas. La explicación tiene que ver con la evolución de la actividad y la inactividad.
Dado que, sobre todo diciembre, es un mes que aumenta la demanda empleo estacional, y, a la vez, la recuperación de la actividad tras la suavización de las medidas sanitarias contra el COVID, se registra un aumento de la población laboral y un descenso de la población inactiva (-10.400) lo que hace que una buena parte de las personas “inactivas disponibles para trabajar” dejen de estar registradas en ese grupo y aparezcan, bien en el de ocupadas, bien en el de paradas.
Señalar la obviedad de la discriminación de la mujer en el empleo que se muestra en la evolución trimestral y que recoge que los hombres han reducido su paro en 7.200 personas mientras que las mujeres lo han aumentado en 10.800.
Respecto a la evolución de las tasas, la de empleo se encuentra a final de 2021 en el 47’19%, lejos del 49’95% anterior a la crisis COVID y del 50’46% del cuarto trimestre de 2008. En el paro, la evolución es similar, actualmente la tasa es de 18’53% mientras que en 2019 era del 15’68% y en 2008 del 15’92%.


