El próximo domingo, 7 de noviembre, a las 12h la Plaza del Ayuntamiento de Alicante acoge una protesta para denunciar la situación que sufren los galgos. Más de 50.000 galgos son abandonados cada año, por lo que un cartel de grandes dimensiones denunciará el trato al que estos animales están sometidos en diferentes regiones del país.
La organización por la defensa de los animales AnimaNaturalis y CAS International exigen proteger a los galgos, que son usados en la caza y carreras, para que no sean considerados mera herramienta de trabajo.
«El galgo es una raza empleada tanto para la caza como para carreras en diferentes regiones de España. Sólo en Sevilla se estima que se abandonan 5.000 de estos animales anualmente. Y algunas estimaciones calculan que en España cerca de 50.000 galgos y otros perros para la caza son descartados como si fueran meras cosas», aseguran desde la organización.
Así surge la «imperiosa» necesidad de cortar este problema de raíz, cambiando las leyes que desprotegen a estos animales. «Ahora mismo no existe una ley que proteja a los galgos y perros utilizados en caza y carreras. Sólo reglamentos de las propias federaciones», explican. «Para los cazadores y galgueros, estos animales son simples herramientas, meras cosas para utilizar a su capricho», afirma Yasmina Moreno, coordinadora de AnimaNaturalis. «Cuando estos perros enferman, envejecen o ya no dan la talla para cazar o ganar carreras, se les desecha. Sí, se les desecha como si sus vidas no valieran nada en absoluto«, añade.

‘Salvemos a los Galgos’
Por eso, desde AnimaNaturalis y CAS, se ha lanzado una campaña para exigir que las mismas leyes que protegen los intereses básicos de los animales de compañía, se aplique a estos otros animales, «que han tenido la mala suerte de caer en las manos equivocadas».
Esta campaña lleva por nombre «Salvemos a los Galgos«, y recibirá el apoyo de toda la UE a través de su versión internacional. Por otro lado, se están recogiendo firmas en las páginas web para dar apoyo a estas demandas, «que creemos que deben estar incluidas en la nueva ley de Protección y Derechos de los Animales que próximamente se pondrá en debate. «La sociedad exige cambios dignos de este siglo y que se respeten los intereses básicos de los animales, que son tan sencillos como seguir con vida, disfrutar de condiciones de bienestar y no sufrir«, concluye Moreno.


