La Generalitat ha iniciado el procedimiento de aprobación de la revisión del Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana (PATRICOVA). La primera fase se centra en los territorios más afectados por la dana de octubre de 2024, aunque los trabajos se extenderán progresivamente al conjunto de la Comunitat Valenciana y, por tanto, a la provincia de Alicante.
Los primeros resultados muestran un aumento superior al 60 % de la superficie situada en zonas inundables respecto a la cartografía anterior dentro de los ámbitos estudiados. Esta ampliación corresponde a las áreas analizadas en esta fase inicial y no supone todavía una nueva delimitación específica para Alicante.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha presentado las conclusiones ante medio centenar de alcaldes y representantes municipales.
El siguiente paso llegará este viernes, 16 de octubre. El Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) publicará el anuncio de revisión y se abrirá el periodo de información pública. La Generalitat notificará también el procedimiento a los municipios afectados y a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).
Martínez Mus ha explicado que la dana de 2024 «evidenció que la realidad de la inundación superó los escenarios que reflejaban nuestras cartografías de riesgo». Según el estudio, un episodio similar tendría una recurrencia de entre 1.000 y 2.000 años.
«Pero lo improbable no significa imposible y la planificación territorial debe estar preparada también para esos escenarios», ha afirmado.
La nueva cartografía incorpora episodios mucho más extremos
La primera fase ha estudiado cuatro ámbitos especialmente afectados en 2024: el Alto Magro, el Bajo Magro, los barrancos de l’Horta Sud y el Bajo Turia, aguas abajo del embalse de Loriguilla.
Los trabajos detallados abarcan 51 municipios, mientras que los 85 incluidos inicialmente por la Generalitat han sido objeto de algún tipo de análisis. Los técnicos han combinado datos de precipitaciones, caudales, modelos hidráulicos, características del terreno y planeamiento urbanístico.
La nueva metodología incluye periodos de retorno de 25, 100, 500 y 2.000 años y establece siete niveles de peligrosidad. El equipo de la Universitat Politècnica de València (UPV) ha analizado 11.720 datos procedentes de 1.090 pluviómetros para mejorar la representación de los episodios extremos.
La Generalitat dispone además de un portal oficial con la cartografía del PATRICOVA y los datos de riesgo de inundación, que sirve de referencia para la planificación territorial y urbanística.
La futura extensión del estudio cobra especial importancia en Alicante, una provincia con numerosos municipios expuestos a episodios de lluvias intensas. La capital, por ejemplo, incorpora en su futuro planeamiento la recuperación de los barrancos de las Ovejas, Aguamarga y Orgegia-Juncaret para mejorar la resiliencia frente a inundaciones.

El riesgo de inundación condicionará más el desarrollo urbanístico
El diagnóstico presentado por la Generalitat detecta además una incorporación desigual del riesgo de inundación en el planeamiento local. De 74 municipios evaluados, solo 12 habían adaptado su Plan General Estructural y en otros 31 las medidas frente al riesgo aparecen en fases avanzadas de la planificación.
La revisión propone que la prevención se tenga en cuenta desde el inicio. Entre las medidas estudiadas figuran la adaptación de los edificios a las cotas de inundación, las zonas de laminación, las infraestructuras verdes, la relocalización de determinados usos vulnerables y la mejora de los sistemas de evacuación.
También se estudian condiciones específicas para los nuevos planeamientos. Entre ellas se encuentran la construcción en altura o la prohibición de aparcamientos subterráneos en zonas de peligrosidad media, además de restricciones mayores en las áreas más expuestas.
Martínez Mus ha defendido que la reducción del riesgo exige combinar infraestructuras hidráulicas, restauración hidrológico-forestal y soluciones basadas en la naturaleza.
La Generalitat utilizará ahora las conclusiones de esta primera fase para continuar la revisión normativa. La metodología y los nuevos criterios servirán posteriormente para ampliar el análisis al resto de la Comunitat Valenciana, incluida la provincia de Alicante.


