El MUA reúne siete artistas y cinco proyectos en sus nuevas residencias de creación

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La exposición muestra el resultado de dos semanas de trabajo e investigación artística y podrá visitarse hasta el 10 de enero

El Museo de la Universidad de Alicante (MUA) ha inaugurado la exposición de la duodécima edición de sus Residencias de Creación e Investigación Artística, una muestra que reúne cinco proyectos desarrollados por siete artistas durante dos semanas de convivencia y producción. Las obras pueden visitarse en la sala Sempere hasta el 10 de enero de 2027.

El programa nació en 2015 para impulsar la creación contemporánea y estimular la investigación en artes visuales. Cada edición selecciona cinco propuestas que reciben becas de producción y desplazamiento. Los participantes trabajan en las instalaciones del museo y cuentan con el asesoramiento de su personal técnico para desarrollar sus proyectos.

La edición de 2026 se ha desarrollado entre el 14 y el 25 de septiembre. Los proyectos seleccionados han sido «Entrar en contacto», de Ruth Cuadrado; «Territorios blandos», del Equipo GAR, formado por Raúl Terol y Alba San Jaime; «En negativo (53)», de Marc Mateos Monteagudo y Candela Carrillo Santos; «Obertura de si», de Jaume Mello; y «Tectónicas de cuerpos», de Pablo Quesada.

Las cinco propuestas parten de investigaciones diferentes, aunque comparten el interés por cuestiones vinculadas con el cuerpo, el espacio, la imagen, la percepción y la materia.

Del cuerpo y el espacio a la ficción artística

«Entrar en contacto», de Ruth Cuadrado, investiga la relación entre el cuerpo y el espacio. La artista parte de la idea de que «habitar un lugar implica establecer una relación con aquello que nos rodea y dejarse afectar por sus dimensiones, límites, recorridos y condiciones materiales».

El proyecto plantea qué sucede cuando el espacio se entiende como algo que «también nos toca». De esta forma, la investigación se sitúa «en el intervalo entre el cuerpo y aquello que lo rodea». La instalación crea un espacio intermedio donde el tacto, el cuerpo y la materia difuminan sus límites.

Por su parte, el Equipo GAR recurre al humor y la ficción en «Territorios blandos» para reflexionar sobre el papel del artista y el propio concepto de arte. Sus protagonistas son personajes conscientes de que son obras artísticas, una premisa que permite mezclar deliberadamente realidad y representación.

«La propia residencia y las personas que han participado en ella se han convertido en materia de trabajo», explican Raúl Terol y Alba San Jaime. Las experiencias e inquietudes compartidas durante estas semanas sirven para construir personajes y situaciones mediante materiales como la plastilina y otros formatos.

«El resultado es una meta-residencia, una versión desplazada de lo vivido que reproduce la sala a otra escala», concretan los integrantes del equipo.

Cinco miradas sobre la creación contemporánea

Marc Mateos Monteagudo y Candela Carrillo Santos presentan «En negativo (53)», un trabajo que aborda la imagen como un espacio de contacto, transformación y conflicto. Mediante pintura y escultura, investigan los procesos de acumulación y desgaste que afectan a la imagen contemporánea.

Carrillo Santos trabaja con la imagen como una superficie permeable que recibe y devuelve las narraciones que la atraviesan. Mateos Monteagudo, en cambio, aborda la figuración como un resto sometido a una transformación constante. Ambos planteamientos confluyen en una instalación que, según los artistas, «reflexiona sobre la fragilidad de los sistemas destinados a almacenar, clasificar y describir el material visual».

Jaume Mello propone en «Obertura de si» una investigación basada en la observación del entorno. El paseo, la deriva y la indagación sirven para localizar elementos que forman parte del espacio cotidiano, pero que pueden pasar inadvertidos.

«Durante el proceso se registran y recolectan elementos próximos al lugar de trabajo que posteriormente son sometidos a una experimentación formal y compositiva», explica el artista vilero. El ensamblaje permite establecer nuevas relaciones entre esos fragmentos, mientras los negativos señalan elementos presentes que permanecen fuera de la percepción inmediata.

La quinta propuesta, «Tectónicas de cuerpos», de Pablo Quesada, cuestiona las jerarquías de los materiales empleados en objetos cotidianos. El proyecto presta especial atención a la tradicional preeminencia de lo sólido frente a lo frágil.

«Materiales como el papel o la tela, habitualmente considerados soportes secundarios, adquieren una función estructural y pasan a sujetar, tensar y articular cuerpos metálicos», señala Quesada. La pintura y el dibujo se incorporan a las estructuras como huellas del proceso constructivo. También interviene la luz natural, que modifica las sombras y las relaciones entre los diferentes componentes de la instalación.

La exposición recoge así el resultado de dos semanas de convivencia, investigación y producción en el MUA. Las cinco propuestas muestran diferentes formas de aproximarse a los lenguajes, materiales y procesos de la creación contemporánea y refuerzan las residencias como espacio de encuentro e intercambio entre artistas.