La titular del Ministerio de Defensa, Margarita Robles, ordenó el pasado domingo el despliegue de las Fuerzas Armadas para afrontar la situación de emergencia sanitaria provocada por el coronavirus (Covid-19) en España.
El Gobierno, tras la activación del estado de emergencia, acordó activar un mando único que recae sobre el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD). El general del Aire, Miguel Ángel Villarroya, a través del Mando de Operaciones, integra las capacidades operativas, sanitarias, logísticas y de infraestructuras pertenecientes a la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Inspección General de Sanidad (IGESAN) y la estructura operativa de los Ejércitos (Tierra y Aire) y la Armada, que pondrá a disposición de las autoridades competentes.
La misión de las Fuerzas Armadas en esta crisis sanitaria ha sido bautizada con el nombre de Operación Balmis. El título rinde tributo a la expedición humanitaria que lideró Francisco Javier Balmis entre 1803 y 1806, un médico militar que llevó la vacuna de la viruela a los territorios del imperio español en América y Filipinas.
El propósito del grupo no fue otro que acabar con la mortalidad infantil que el virus estaba originando en los territorios de ultramar. Desde su salida del puerto de La Coruña, la tripulación inmunizó a las poblaciones de Canarias, América, Filipinas, Macao, Cantón y la isla Santa Elena. Una proeza sanitaria que el facultativo alicantino logró junto al militar catalán José Salvany.


