La Costa Blanca se consolida como motor turístico en la primera quincena de febrero al alcanzar una ocupación hotelera del 75,2%, más de cuatro puntos por encima del mismo periodo de 2025. Es el único gran destino de la Comunitat Valenciana que crece en un entorno de corrección generalizada.
La media autonómica se sitúa en el 72,6%, en un contexto marcado por la caída del mercado nacional.
Alicante Sur y Benidorm
En Alicante Sur, la ocupación alcanza el 69,3%, con mayor dependencia del cliente nacional (59%), aunque se observa un avance de mercados británico, alemán y escandinavo. Las previsiones para la segunda quincena apuntan al 60,5%.
Benidorm registra un 72,5%, con el mercado británico liderando la demanda con un 41,5%, por delante del nacional (40,5%). Los hoteles de 3 estrellas concentran el mayor ajuste interanual.
Las reservas para la segunda mitad del mes alcanzan el 73,7% en la Costa Blanca, lo que anticipa estabilidad en el cierre de febrero.
Valencia y Castellón
En la provincia de Valencia, la ocupación se sitúa en el 71%, mientras la ciudad alcanza el 71,2%. En Castellón, el dato es del 69,1%, con previsión del 70,9% para la segunda quincena.
Factores que influyen en la demanda
Las alertas meteorológicas, la condición de mercado de proximidad del turista nacional y el impacto emocional tras el accidente ferroviario han condicionado la planificación de viajes. A pesar de ello, el hecho de mantener ocupadas tres de cada cuatro plazas en temporada baja refleja la fortaleza estructural del destino.


