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lunes, enero 26, 2026

Una nueva caída de cascotes obliga acotar más perímetro en el CEIP Óscar Esplá

Familiares de alumnos denuncian que tras advertir hace un año de la situación en julio conocieron la adjudicación para la reparación de la cornisa pero esta todavía no se ha producido y ha habido que vallar la rampa de acceso para minusválidos y fuentes

Las familias del CEIP Óscar Esplá de Alicante han denunciado que la situación del centro escolar “ha empeorado” en los últimos días, al registrarse nuevos desprendimientos de las cornisas cuando el curso apenas acaba de comenzar. Según ha relatado la Asociación de Familias del Alumnado (AFA), este jueves se cayó un cascote junto a una niña, sin que se produjeran daños personales, lo que ha reavivado la preocupación por la seguridad.

Desde la AFA recuerdan que hace más de un año trasladaron por escrito la necesidad de reparar las cornisas y que en marzo reiteraron la petición. “En julio vimos en la prensa que se había adjudicado la obra y que se haría en menos de un mes, pero no fue así. Comenzamos el curso y continuaron los desprendimientos». Este miércoles ,17 de septiembre «tuvimos que acotar más zonas porque las cornisas están más agrietadas”, ha explicado Esther, secretaria de la asociación.

El conserje delimitó el área afectada y, ya por la tarde, operarios municipales retiraron los fragmentos sueltos y reforzaron el vallado. “Nos dicen que en tres semanas lo arreglarán, pero justo lo denunciamos públicamente el miércoles y al día siguiente volvió a pasar”, ha señalado.

El presidente de la Federación Local de AMPAS (FLAMPA), Juan Carlos de la Torre, ha confirmado que el 18 de septiembre volvieron a caer cascotes a mitad de la mañana. Esta vez, según explican desde la asociación da familias «ha caído un trozo de cascote cerca de una niña».

Las familias advierten de que la situación afecta también a la accesibilidad y al uso de instalaciones básicas. Actualmente el colegio se ha quedado sin fuentes de agua y sin rampa para el alumnado que necesita silla de ruedas, quedando como única entrada la escalera principal. “Unas simples vallas no van a impedir que los niños se acerquen o que caiga otra piedra. La seguridad es lo primero y los cascotes hacen daño”, han subrayado.

Hasta el momento, como medida provisional, se puso un techado en el acceso de la cocina al almacén para seguridad de las empleadas, «que se agradece pero esa no es la solución», concluye Esther.