Inicio Opinión “Asignatura pendiente: mujeres inspectoras de Policía Local en Alicante”

“Asignatura pendiente: mujeres inspectoras de Policía Local en Alicante”

En el año 91 dos oficiales se presentaron a inspectoras, pero no lo lograron y actualmente no hay ninguna mujer en ese puesto.

Marisa Navarro, oficial de Policía Local de Alicante

La mujer se ha ido incorporando a los cuerpos de Policía Local en España, hace poco más de 50 años. La plantilla de Alicante no incorporó mujeres hasta el año 1981. En ese momento, cuatro chicas de entre 18 y 19 años,  ingresaron con el primer Ayuntamiento elegido democráticamente, que permitió el acceso de la mujer al Cuerpo de la Policía Local.

En aquellos primeros meses, nuestra incorporación suponía un gran reto, también para nuestros compañeros, acostumbrados a una organización compuesta y dirigida por hombres. Ellos y nosotras tuvimos que aprender a convivir y a compartir el día a día.   

Mientras algunos manifestaban cierto rechazo, otros mostraban una actitud paternalista hacia nosotras. Lo cierto es que tuvimos que abrirnos camino en un mundo de hombres, que fueron aceptando poco a poco nuestra integración, tras comprobar que éramos un policía más con la suficiente preparación y profesionalidad que íbamos demostrando en nuestras actuaciones policiales. Teníamos la sensación de estar siendo observadas, lo que nos hacía exigirnos más.

Recordamos como si fuese ayer, nuestro primer día en la calle, ataviadas con nuestro uniforme, impecable, compuesto de bombín, falda pantalón y botas de medio tacón. Sentíamos la atenta y estupefacta mirada de niños, hombres y mujeres. Se iniciaba el camino hacia una lucha constante y casi invisible. Empezamos a reivindicar el cambio del bombín por la gorra de plato, y una vestimenta igual a la de los hombres. Otro reto,  portar armas de fuego u obtener un destino en el turno de noche, destino que nos estuvo vetado durante los primeros años. Posteriormente exigimos acabar con las patrullas mixtas hombre/mujer, y  traspasar otra barrera: que dos mujeres pudiesen patrullar juntas.

Incluso para la asignación de motocicletas se nos exigió solo a nosotras, que hiciéramos prácticas para comprobar nuestras habilidades. No fue hasta 1999 que una mujer accedió a la Unidad de Motorista (con motos de gran cilindrada), debiendo demostrar previamente su capacidad en el manejo de este tipo de vehículos.

Los inicios fueron duros, éramos el punto de mira de compañeros, jefes, políticos y ciudadanos, pero poco a poco y no sin esfuerzo, conseguimos el reconocimiento y respeto de todos.

En 1986 ascendimos dos de nosotras a la categoría de Oficial, y desde entonces, solo dos mujeres promocionaron a dicha categoría, una en el 2010 y la última en 2017.

En 1991 ambas opositamos para ascender a Inspector, no consiguiendo promocionar, situación esta que se ha perpetuado hasta la actualidad, como si se tratase de un obstáculo insalvable.

En Alicante como podéis comprobar el techo de cristal existe. No hay ni una sola mujer en las escalas técnica y superior. Superar esta situación debe ser uno de los objetivos para conseguir avanzar hacia la igualdad real entre mujeres y hombres.  Por tanto animamos a nuestras compañeras a alcanzar esa asignatura pendiente. Que esa lucha, larga y casi invisible no caiga en saco roto.

Esta breve opinión la expongo en representación de las cuatro primeras mujeres de la historia de la Policía Local de Alicante. Se necesitarían muchas páginas de un libro para describir las innumerables anécdotas y vivencias de cada una de nosotras, en estos cuarenta años. Dejamos el testigo a nuestras compañeras para que sigan avanzando en este camino por la igualdad,  y que lo entreguen con el mismo orgullo que lo hemos hecho nosotras.

Marisa Navarro

Oficial de Policía Local de Alicante

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