La cena de la nostalgia

La cena de los díscolos del PP ha atraído la atención tanto de los detractores como de los simpatizantes del actual organigrama autonómico popular.

Juega Limpio Orihuela

Una noche con sabor a derrota y a miel, como sacada de El hombre del piano. Lo que durante los primeros días se había visto como la Conjura de los malditos acabó convirtiéndose en la Cena de la nostalgia: una cena pública, sin restricciones de acceso donde por 30 euros se podría compartir cena y escuchar los testimonios militantes de distintas condiciones hablando del éxito de tiempos mejores.

Hubo representantes de primera línea desde el expresidente Francisco Camps i el exsenador Pedro Agramunt (organizador del evento), el expresidente de la Diputación de Castellón Carlos Fabra, etc. Los exconsellers zaplanistas Fernando Castelló y Fernando Villalonga, exdiputados como Eduardo Ovejero, Miguel Ángel Mulet, Marisol Linares y Andrés Ballester, miembros del Congreso como Vicente Ferrer y Juanvi Pérez, exdiputados autonómicos y concejales desde Orihuela hasta Càlig y La Jana, ninguno tenía nada que esconder en una cena donde todos tenían puestos los ojos, tanto los detractores del actual organigrama, como los propios seguidores.

Caras destacadas también en la derrota de los congresos internos: gente como José Luis Bayo (que se presentó contra Isabel Bonig en 2017) y Elio Cabanes (que fue candidato nacional en 2018). Habían también caras jóvenes, algunos concejales de pueblos pequeños del interior o simplemente militantes de NNGG que también quieren buscar como recuperar la ilusión en un PP que poco se parece al que ganaba mayorías absolutas. Un total de unas 130 personas se sentaban en La Ferradura de Alboraia para “charlar de tiempos mejores”.

Camps “nuestro partido se está deshaciendo”

En el clima de nostalgia sigue la conciencia de un hueco vacío y un momento de silencio: el PP nostálgico sigue añorando a Rita Barberá. Durante y después de la cena se fueron produciendo las intervenciones, empezando por la de su organizador Pedro Agramunt. Francisco Camps como invitado estrella hizo hincapié en que no era una cena donde los invitados hayan sido algún cargo, sino que vean la situación del PP que “se está deshaciendo”.

Camps lamentó que no se contara con gente que había formado parte de los anteriores gabinetes, como si que hicieron el propio Camps y sus antecesores. Pero sobretodo su discurso se centró en recuperar ese PP que ilusionaba a militantes y votantes y que hacía ganar mayorías absolutas.

Como anécdota de la noche quedó la presencia del lotero: un vendedor de la ONCE se acercó al inicio de la velada y Francisco Camps y Carlos Fabra le compraron boletos para el extra de verano. Muchos se acercaron a comprar el mismo número que había comprado el expresidente de la Diputación de Castellón.