Hoy comienza el juicio contra un abogado y graduado social de Alicante acusado de quedarse con el dinero que el Fondo de Garantía Salarial pagó a cinco de sus clientes.
El letrado representó a las víctimas en un proceso judicial de reclamación de cantidad, tras el despido de las mismas de una empresa de mármoles. Entre los años 2015 y 2016 el acusado, en nombre de sus clientes, cobró cantidades que oscilan entre los 10.000 y 24.000 euros por trabajador, que debía abonar a las víctimas.
Según mantiene el Ministerio Fiscal, el letrado se quedó con el dinero y nunca lo ingresó en sus respectivas cuentas.
La acusación pública solicita para el abogado una pena de prisión de cuatro años por un delito de apropiación indebida.


