Una familia de Elche formada por nueve personas, entre ellas tres menores, permanece atrapada en Kuwait en plena escalada del conflicto en Irán y denuncia sentirse “abandonada” tras rechazar la alternativa planteada por la embajada española, que pasaría por recorrer 1.500 kilómetros de desierto por sus propios medios hasta otro aeropuerto para abandonar el país.
El alcalde de Elche, Pablo Ruz, ha organizado este jueves una rueda de prensa en el Ayuntamiento de Elche con una videollamada desde Kuwait en la que han intervenido dos de las afectadas, Susi Amorós y Bea Alcalá, cuñadas, quienes han relatado su situación y han pedido una solución “segura y real” para poder regresar a España.
Ruz ha explicado que el consistorio mantiene contactos con distintas instituciones para tratar de resolver el caso. Según ha señalado, “ayer estuvimos todo el día hablando con los 22 ilicitanos que todavía están en los países del conflicto”, al tiempo que ha indicado que el Ayuntamiento ha contactado con embajadas, el Ministerio de Asuntos Exteriores y la comisión de crisis creada al efecto.
El alcalde ha criticado públicamente la alternativa planteada hasta ahora por el Gobierno. Según ha afirmado, “queremos ayudarles a salir de Kuwait y el Ministerio les ha dado soluciones que son inviables”, y ha trasladado “un mensaje de tranquilidad y que se les dé una solución útil y real para que vuelvan a casa cuanto antes”.
La familia viajó a Kuwait el 19 de febrero para pasar unos días de vacaciones y tenía previsto regresar el 1 de marzo, pero la cancelación de vuelos tras el cierre del espacio aéreo les dejó bloqueados en el país mientras esperaban instrucciones de la embajada, según ha explicado Susi Amorós.
Según su relato, tras registrarse en el sistema consular únicamente recibieron un correo confirmando la inscripción y otro mensaje tranquilizador, hasta que posteriormente se les comunicó que la única opción era abandonar el país “por nuestros propios medios”, cruzando el desierto.
“Nos dicen que vayamos con dos niños pequeños y un menor de 17 años, todo a nuestro cargo, y que si nos pasa algo grave la repatriación sería por cuenta de nuestras familias”, ha denunciado Amorós, quien ha añadido que “me dicen que prepare una mochila con agua y comida porque no sé qué me voy a encontrar”, algo que, según ha señalado, “no es una solución diplomática, es casi un suicidio”.
La opción planteada por la embajada
La propuesta planteada incluiría un traslado en autobús hasta el aeropuerto de Yeda, en Arabia Saudí, desde donde podrían intentar salir del país si encuentran un vuelo disponible. Sin embargo, según han explicado las afectadas, ese desplazamiento implicaría cruzar más de 1.500 kilómetros de desierto y podría obligarles a esperar varios días en el aeropuerto sin garantías de salida.
“No podemos aceptar este método, sobre todo con niños”, ha señalado Amorós, quien ha asegurado que la familia se siente “abandonada a nuestra suerte”. Mientras tanto, permanecen alojados en la vivienda de unos familiares que residen en Kuwait.
Alarmas antiaéreas y tensión en el país
Durante la videollamada, Bea Alcalá ha explicado que en Kuwait las autoridades han adoptado medidas de racionamiento y control de precios, aunque los supermercados siguen abiertos y reciben avisos oficiales sobre las zonas que deben evitar.
Según ha indicado, por el momento consideran que permanecer donde están es la opción más segura. “Hoy por hoy la mayor seguridad es quedarnos aquí, donde tenemos comida y agua”, ha afirmado.
Las afectadas han relatado además que con frecuencia escuchan alarmas antiaéreas y que recientemente la metralla de un proyectil provocó la muerte de una menor a unos 400 metros de su domicilio.
“Es una guerra y de momento estamos protegidos, pero no estamos seguros”, ha advertido Alcalá.
En ese contexto, Amorós ha reconocido la incertidumbre que vive la familia ante la evolución del conflicto: “Quizás lo que hoy me parece una locura como es atravesar un desierto, igual si mañana me cae una bomba al lado, me parezca la vía más aceptable”.
El Ayuntamiento pide una evacuación segura
Ante esta situación, el alcalde de Elche ha calificado de “inviable” la alternativa propuesta y ha anunciado que intentará contactar directamente con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, para reclamar una evacuación que garantice la seguridad de la familia.
Ruz ha defendido la necesidad de una solución coordinada para todos los ilicitanos afectados por el conflicto en la región y ha insistido en que el objetivo es que puedan regresar “a casa cuanto antes” mediante una “solución real” que garantice su seguridad.


