El Centro Cultural Las Cigarreras de Alicante estrena este sábado dos exposiciones que recuperan episodios muy distintos del pasado para revisarlos desde el arte contemporáneo. «The Utopian Stone» rescata una utopía educativa ideada en el siglo XIX, mientras que «Sube» se adentra en la memoria y el imaginario de la conocida como Ruta valenciana o Ruta del Bakalao.
Las dos propuestas llegan de la mano del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, en colaboración con la Concejalía de Cultura. «The Utopian Stone», del artista Pedro Luis Cembranos y comisariada por Leticia Cano, podrá visitarse en la Sala Negre hasta el 5 de diciembre. «Sube», comisariada por el colectivo Vista Oral, formado por Alicia Escobio y Maite Muñoz, permanecerá en la Caja Blanca hasta el 23 de enero.
La concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, ha destacado que «la colaboración con el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana es continua y muy fluida». «Gracias a ello podemos disfrutar en Las Cigarreras de dos propuestas contemporáneas muy diferentes que nos invitan a la reflexión cada una con su propio lenguaje artístico», ha añadido.
El director gerente del Consorci de Museus, Nicolás Bugeda, ha señalado que «uno de los objetivos del Consorci de Museus es la vertebración de la Comunitat a través de la cultura con proyectos expositivos como el de Sala Negre, dedicado a la investigación audiovisual o la Caja Blanca en las Cigarreras de Alicante, dando cabida y visibilidad a proyectos de investigación artística con el apoyo de sus creadores».
Una utopía educativa que nació en Alicante
«The Utopian Stone» parte de los diarios que el geólogo escocés William Maclure escribió durante su estancia en Alicante en el siglo XIX. En ellos dejó constancia tanto de sus estudios sobre la geología alicantina como de un ambicioso proyecto educativo basado en sus ideas cooperativistas.
Maclure pretendía construir una serie de escuelas y defendía la educación universal como una herramienta para combatir la pobreza. Sus iniciativas pedagógicas no llegaron a materializarse en Alicante, aunque posteriormente su experiencia contribuyó en Estados Unidos a impulsar un centro de enseñanza cuyas metodologías influyeron en parte de los sistemas modernos de educación pública.
La instalación de Pedro Luis Cembranos reconstruye esa historia mediante un registro fílmico realizado en película fotoquímica. El artista recorre las localizaciones de la geología alicantina que Maclure había dejado anotadas en sus diarios y en las que se planteaba desarrollar su proyecto educativo.
«Sube», por su parte, dirige la mirada hacia un fenómeno mucho más reciente. La instalación escultórica nace de una investigación del colectivo Vista Oral sobre La Ruta valenciana, un movimiento cultural que marcó varias décadas y que sus creadoras abordan desde su memoria y también desde la estigmatización que ha acompañado al fenómeno.
El proyecto toma como punto de partida la colección del Museo del Remember de Rubén Hernández y el archivo fotográfico de Susana Oliva. Fotografías, documentos y objetos se transforman dentro de la instalación para establecer nuevas relaciones con aquel pasado.
Las imágenes aparecen ampliadas, deformadas, recortadas, pisoteadas, bailadas o dibujadas de nuevo. Los objetos abandonan la vitrina y pasan a formar parte de la propia arquitectura de la exposición, mientras que los documentos dejan de actuar únicamente como testimonios históricos para construir una nueva lectura de la Ruta desde el presente.



