La suspensión cautelar de la guía que permitía a las enfermeras indicar y autorizar la dispensación de determinados medicamentos en casos de infección urinaria leve ha desatado una fuerte crítica desde el colectivo de Enfermería. Por otro lado, la paralización del protocolo se ha producido tras un recurso presentado por la Organización Médica Colegial. Esta actuación, según denuncian desde Enfermería, frena avances asistenciales y perjudica directamente a las pacientes.
Desde el Colegio de Enfermería de Alicante consideran que esta decisión judicial es una muestra más de la oposición del colectivo médico al desarrollo de nuevas competencias profesionales en Enfermería. Por ello, a su juicio existe una clara contradicción entre los discursos públicos a favor de la colaboración entre profesionales. Además, señalan una contradicción entre esta posición y la estrategia de recurrir en los tribunales medidas ya contempladas en la normativa vigente.
La presidenta del colegio provincial, Montserrat Angulo, ha afirmado que “esta suspensión cautelar supone un paso atrás en la mejora de la atención sanitaria y en la optimización de los recursos del sistema”. En este sentido, subraya que la actuación enfermera permite ofrecer una respuesta rápida, segura y eficaz ante problemas de salud frecuentes y bien definidos. Además, esto evita derivaciones innecesarias y demoras asistenciales.
Un bloqueo que repercute en las pacientes
Desde la organización colegial recuerdan que las infecciones urinarias leves son uno de los motivos de consulta más habituales, especialmente entre mujeres adultas. Igualmente, la guía suspendida permitía resolver estos procesos de forma ágil dentro de circuitos asistenciales regulados y seguros.
Según explican, la paralización del protocolo incrementa la presión sobre otros niveles asistenciales, alarga los tiempos de espera y dificulta la atención precoz. Por consiguiente, esto tiene un impacto en la calidad del servicio sanitario.
Críticas a la judicialización de los avances sanitarios
El Colegio de Enfermería de Alicante denuncia que el recurso presentado por la Organización Médica Colegial vuelve a trasladar a los tribunales medidas que ya funcionan con normalidad en otros países. Además, estas medidas están recogidas en el marco legal español. El resultado, sostienen, es un sistema sanitario menos eficiente, con más cargas administrativas y mayores dificultades para responder a las necesidades reales de la población.
La entidad colegial también cuestiona que esta oposición se centre exclusivamente en la profesión de Enfermería, pese a que otras profesiones sanitarias cuentan con capacidad prescriptora reconocida por ley. Por otro lado, califican esta circunstancia como incoherente y basada en intereses corporativos.
Reforma normativa como salida
Ante este escenario, el Colegio de Enfermería de Alicante insiste en la necesidad de avanzar en la reforma de la Ley del Medicamento. El objetivo es reconocer de forma clara y definitiva la capacidad prescriptora de las enfermeras dentro de su ámbito competencial.
Según defienden, esta reforma permitiría evitar nuevos bloqueos judiciales, reforzar la seguridad jurídica de los profesionales y garantizar una atención más ágil, accesible y centrada en las pacientes.
Por todo ello, el colegio alicantino se ha sumado al posicionamiento del Consejo General de Enfermería. Así, cuestionan una suspensión cautelar que, subrayan, no entra en el fondo del asunto. Además, señalan que genera un perjuicio directo tanto para las pacientes como para el funcionamiento del sistema sanitario.


