La Guardia Civil ha detenido en Villajoyosa a un trabajador de una empresa de servicios postales acusado de sustraer cartas coleccionables de distintos envíos que debía repartir en el municipio. El arrestado, un vecino de 39 años sin antecedentes, está investigado por seis delitos de hurto y seis de descubrimiento de secretos e infidelidad en la custodia de documentos.
Investigación
La investigación comenzó tras varias denuncias presentadas por coleccionistas de cartas de juegos que no estaban recibiendo los envíos que habían adquirido. Las primeras sospechas surgieron cuando el propietario de un comercio especializado en cartas coleccionables recibió la visita de una persona que intentaba vender varias de estas cartas.
Al revisar el material, el comerciante identificó algunas cartas que tanto él como otros clientes de la tienda habían comprado previamente en distintos países como Portugal, República Checa, Francia y España, pero que nunca llegaron a sus destinatarios porque supuestamente se habían extraviado durante el reparto.
Las cámaras de seguridad del establecimiento permitieron identificar a la persona que trataba de vender las cartas. Posteriormente, las gestiones realizadas confirmaron que se trataba de un repartidor encargado de distribuir en el municipio los envíos que no habían llegado a sus destinatarios.
A partir de ese momento, el Puesto Principal de la Guardia Civil de Villajoyosa inició una investigación que permitió detectar más envíos desaparecidos. Los denunciantes explicaron que llevaban años comprando cartas sin haber tenido problemas con la recepción de los paquetes, pero que desde finales de octubre comenzaron a producirse incidencias con varios envíos.
Los agentes comprobaron que la contratación del sospechoso por parte de la empresa postal coincidía en el tiempo con el inicio de estas desapariciones y que el trabajador tenía acceso directo a los sobres que contenían las cartas.
Detención
Tras su detención, el pasado 27 de febrero, los investigadores recuperaron 185 cartas de distintos juegos y series coleccionables, que el detenido aún conservaba en su poder y que presuntamente habían sido sustraídas durante el reparto.
Por el momento se desconoce el valor económico de las cartas recuperadas. En el mercado de los Trading Card Game (TCG) el precio puede variar considerablemente según la rareza, la edición, la demanda o el estado de conservación de cada pieza.
Hasta ahora se han presentado seis denuncias, aunque los investigadores no descartan que aparezcan más afectados dentro de la comunidad de coleccionistas del municipio.
De la detención y de los efectos recuperados se ha informado a la autoridad judicial competente, que se encargará de continuar con el procedimiento.


