El presidente de CEV Alicante, César Quintanilla, ha reclamado acelerar la puesta en servicio del Corredor Mediterráneo y garantizar la continuidad de todo el trazado desde Algeciras hasta la frontera francesa. El objetivo, según ha defendido, es que las inversiones realizadas se traduzcan cuanto antes en una infraestructura plenamente operativa para las empresas.
Quintanilla ha trasladado esta reivindicación durante la mesa redonda «El Corredor Mediterráneo: realidad y futuro», celebrada en Murcia dentro del Día Regional del Empresario y la Empresaria. El encuentro, organizado por CROEM, ha contado también con representantes empresariales de Murcia, Almería y Granada.
El presidente de la patronal alicantina ha advertido de que el reto ya no consiste únicamente en continuar las obras. A su juicio, la prioridad debe ser conseguir que el corredor funcione como una infraestructura completa y sin discontinuidades. Ha señalado que aproximadamente el 84 % del trazado está en obras, mientras que solo el 36 % se encuentra en servicio.
«Una infraestructura lineal no funciona al ritmo de su mejor tramo, sino muchas veces al de su peor cuello de botella», ha afirmado Quintanilla. Por ello, ha defendido que el Corredor Mediterráneo debe contemplarse como «una única infraestructura desde Algeciras hasta la frontera francesa y no como una suma de actuaciones provinciales o autonómicas».
Alicante reclama conexiones ferroviarias para su tejido productivo
CEV Alicante considera que una conexión ferroviaria competitiva permitiría reducir tiempos y costes logísticos. También mejoraría la fiabilidad de las cadenas de suministro y la capacidad para atraer nuevas inversiones. La organización empresarial vincula estas ventajas con el carácter exportador de la economía valenciana y el peso de sus áreas industriales, logísticas y portuarias.

Quintanilla ha señalado que el Corredor Mediterráneo tampoco debe plantearse únicamente como una infraestructura para favorecer el crecimiento futuro. «Lo necesitamos también para gestionar el crecimiento que ya se está produciendo. La economía ya funciona como un corredor; falta que lo haga la infraestructura», ha asegurado.
En el caso de Alicante, el presidente de CEV ha puesto el foco en la distancia que todavía existe entre la capacidad de su tejido productivo y las conexiones ferroviarias disponibles. «No estamos reclamando una infraestructura a la espera de que algún día aparezca la demanda. La demanda ya está aquí», ha indicado.
La provincia exportó el pasado año más de 7.365 millones de euros y registró un superávit comercial superior a 1.176 millones. A ello se suma la actividad del Puerto de Alicante, que hasta agosto había movido más de 2,2 millones de toneladas, un 23 % más que un año antes. El tráfico de contenedores aumentó un 32 % y las exportaciones canalizadas por las instalaciones portuarias crecieron cerca de un 39 %.
El puerto y el aeropuerto, entre las conexiones pendientes
Quintanilla ha advertido de que importantes áreas industriales de Elche, el Vinalopó, l’Alcoià y la Foia de Castalla todavía necesitan mejores conexiones ferroviarias. La patronal señala especialmente a sectores como el calzado, el agroalimentario, el mármol, el plástico, el juguete y los componentes.
Entre las actuaciones que considera prioritarias figura la incorporación del eje La Encina-Alicante al ancho estándar europeo. CEV Alicante también reclama una conexión ferroviaria competitiva del Puerto de Alicante con la red. La instalación portuaria prevé movilizar 241 millones de euros de inversión pública y privada entre 2026 y 2030.
A estas actuaciones se suma la conexión ferroviaria con el Aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández. Quintanilla ha recordado que la infraestructura superó los 14,7 millones de pasajeros entre enero y agosto, casi un 10 % más que un año antes, pero continúa sin acceso ferroviario.
«Lo que necesitamos es dejar de tener grandes activos económicos funcionando unos al lado de otros y empezar a tener un auténtico sistema logístico conectado», ha defendido. Según Quintanilla, ese sistema permitiría «reducir costes, ampliar mercados, reforzar las exportaciones y mejorar la capacidad de Alicante para captar inversiones».
El presidente de CEV Alicante ha concluido reclamando una planificación coherente y calendarios ciertos. La patronal advierte de que mantener tramos pendientes puede limitar la eficacia del conjunto del Corredor Mediterráneo, pese a las inversiones ya ejecutadas.




