La CEV considera que las medidas aprobadas hasta ahora para hacer frente al impacto económico del conflicto en Oriente Medio suponen un avance, pero no cubren de forma suficiente las necesidades del tejido productivo de la Comunitat Valenciana. La patronal trasladará a la Generalitat Valenciana la conveniencia de activar nuevas medidas de apoyo para ayudar a las empresas en un contexto marcado por la incertidumbre internacional y el aumento de costes.
La valoración se ha abordado en la reunión del Comité Ejecutivo y la Junta Directiva de la organización empresarial celebrada en Alicante, donde se ha analizado cómo está afectando la situación a distintos sectores de la economía valenciana. Según defiende la CEV, el conflicto ya está teniendo efectos relevantes a través del encarecimiento de la energía, la subida del precio de las materias primas, el aumento de los costes logísticos y una mayor inestabilidad en el comercio exterior.
Entre los sectores más expuestos figuran la industria cerámica, el transporte, la distribución, el sector primario y la construcción, actividades con una fuerte dependencia energética, logística o exportadora. A juicio de la organización, este escenario está presionando los márgenes empresariales y complica la planificación de la actividad, especialmente si la situación internacional se prolonga en el tiempo.
El análisis también advierte de que, si el conflicto se mantiene, sus efectos podrían extenderse al conjunto de la economía y condicionar tanto la actividad ordinaria de las empresas como sus decisiones de inversión.
Medidas que plantea la CEV
Para mitigar estos efectos, las organizaciones sectoriales integradas en la patronal proponen actuar en cuatro grandes ámbitos. Por un lado, reclaman ayudas directas y medidas fiscales que permitan compensar el incremento de los costes energéticos. También consideran necesario reforzar la liquidez empresarial para facilitar que las compañías mantengan su actividad en un momento de mayor tensión económica.
Junto a ello, la CEV plantea medidas orientadas a impulsar la internacionalización y la competitividad exterior, además de una mayor simplificación administrativa y una reducción de las cargas regulatorias. Según sostienen desde la patronal, estas actuaciones permitirían mejorar la capacidad de respuesta de las empresas valencianas ante un contexto internacional adverso.
Insuficiencias del Real Decreto-ley 7/2026
La patronal también ha evaluado el contenido del Real Decreto-ley 7/2026, aprobado recientemente por el Gobierno. Aunque reconoce que incluye avances significativos, considera que no responde de forma completa al conjunto de necesidades detectadas ni cuenta con una dotación suficiente para compensar los sobrecostes que soportan las empresas.
En el ámbito energético, la CEV valora que se hayan incorporado rebajas fiscales y ajustes en costes regulados, pero echa en falta un sistema de ayudas directas generalizadas que compense de forma integral el alza de costes en el conjunto del tejido empresarial. Además, las medidas fiscales adoptadas se concentran sobre todo en la energía y no se extienden, según expone la organización, a una reducción más amplia de la presión fiscal que soportan las empresas.
En materia de competitividad, la confederación entiende que las medidas aprobadas tienen un carácter más estructural, vinculado a la transición energética, pero no dan respuesta inmediata a los problemas derivados del encarecimiento de los costes. En el plano internacional, añade que el apoyo previsto resulta limitado y no incorpora herramientas más amplias para reforzar la presencia exterior de las empresas o facilitar su adaptación a los cambios en las rutas comerciales.
La CEV también señala que algunos aspectos relevantes, como los sobrecostes logísticos internacionales o la necesidad de una respuesta homogénea para el conjunto del tejido empresarial, no quedan plenamente cubiertos por el decreto. A ello suma que parte de las ayudas están condicionadas por el marco europeo de ayudas de Estado y por su encaje en el régimen de minimis, lo que, a juicio de la organización, limita su alcance.
Petición a la Generalitat y a la Unión Europea
Ante esta situación, la patronal insiste en que, si el conflicto persiste, será necesario impulsar un Marco de Ayudas de Estado armonizado a nivel europeo que permita articular apoyos con mayor agilidad para los sectores intensivos en energía y evite distorsiones competitivas entre países de la Unión Europea.
Además, la CEV trasladará a la Generalitat la conveniencia de poner en marcha medidas complementarias de apoyo al tejido productivo valenciano. Entre ellas plantea ayudas directas, instrumentos de carácter fiscal y fórmulas para sostener la liquidez empresarial a través, entre otros, del IVACE+i, el IVF y Afín-SGR.
La organización empresarial sostiene que estas herramientas serían clave para reforzar la capacidad de respuesta de las empresas valencianas en un escenario de elevada incertidumbre y para amortiguar el impacto que el conflicto ya está provocando en sectores estratégicos de la economía autonómica.


