La Catedral de Orihuela ha recuperado sus campanas históricas después del proceso de restauración al que han sido sometidas para garantizar su conservación. Las piezas ya ocupan de nuevo su lugar en el campanario de la Torre de la Catedral, donde durante las próximas semanas continuarán los trabajos necesarios para su puesta en servicio.
El regreso se produce después de que las campanas hayan pasado varios meses al alcance del público. Más de 30.000 personas pudieron contemplarlas en el Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela, donde estuvieron expuestas entre diciembre de 2025 y abril de 2026.
La restauración ha corrido a cargo de la empresa murciana Tradición en Relojes y Campanas, especializada en este tipo de patrimonio. Tras concluir la intervención, las piezas se trasladaron al museo antes de emprender su regreso definitivo a la torre.
La exposición permitió mostrar de cerca un conjunto que habitualmente permanece en una zona de difícil acceso para los visitantes. De esta forma, miles de personas pudieron conocer unas piezas vinculadas durante siglos a la historia religiosa, social y cultural de Orihuela.
El proyecto se suma a otras actuaciones destinadas a la recuperación del patrimonio histórico de Orihuela, que conserva numerosos bienes religiosos y civiles de especial relevancia en su casco histórico.
Con la reinstalación de las campanas comienza ahora la última fase de los trabajos. Las actuaciones se centrarán en completar su adecuación y garantizar que el conjunto pueda funcionar correctamente antes de recuperar su actividad habitual.
Cuando finalicen estas tareas, las campanas volverán a sonar desde la Torre de la Catedral de Orihuela, devolviendo a la ciudad uno de los elementos que durante generaciones han formado parte de su paisaje sonoro.
La actuación permite además asegurar la conservación de unas piezas históricas y mantenerlas en su emplazamiento tradicional. Su recuperación busca garantizar que este patrimonio pueda seguir formando parte de la Catedral y transmitirse en buenas condiciones a las generaciones futuras.
El regreso al campanario culmina así un proceso que ha combinado restauración, conservación y divulgación. Durante varios meses, la exposición en el Museo Diocesano permitió acercar las campanas al público antes de que regresaran a un espacio desde el que volverán a formar parte de la vida cotidiana de Orihuela.



