Benidorm incorpora 200 piezas arqueológicas que recorren más de 3.000 años de historia

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La colección donada por Eva García Carpio reúne objetos de la Edad del Bronce, la cultura ibérica y el periodo romano

Benidorm ampliará su patrimonio histórico con una colección de 200 piezas arqueológicas que permite recorrer diferentes etapas desde la Edad del Bronce hasta el siglo IV después de Cristo. El Ayuntamiento llevará al pleno municipal del próximo lunes la aceptación de la donación realizada por la benidormense Eva García Carpio.

El conjunto incluye piezas cerámicas, objetos metálicos, elementos de piedra y materiales de hueso trabajado. La colección fue reunida por el padre de García Carpio y ha permanecido hasta ahora en manos de la familia. El material todavía deberá ser inventariado y catalogado de forma íntegra para determinar con mayor precisión sus características y cronología.

Entre las piezas más destacadas figuran dos hachas planas completas de bronce correspondientes a la Edad del Bronce. También se incorporan diez pequeñas figuras votivas antropomorfas realizadas en este mismo material y relacionadas con la cultura ibérica, además de una figura femenina votiva fechada entre los siglos IV y II antes de Cristo.

La concejal de Patrimonio Histórico y Cultural, Ana Pellicer, ha señalado que la incorporación permitirá «seguir incrementando el patrimonio histórico y cultural de Benidorm, asegurando además su correcta conservación». La edil ha agradecido además a Eva García Carpio «su generosidad y gesto altruista».

Objetos de la vida cotidiana en época romana

La colección contiene también diferentes vestigios vinculados al periodo romano. Entre ellos aparecen lucernas o lámparas de aceite, objetos utilizados en la vida cotidiana durante la Antigüedad y que permiten conocer mejor las costumbres de aquel periodo.

Otro de los elementos singulares es una cabeza masculina barbada realizada en piedra o mármol. Según la documentación que acompaña a la colección, la pieza pertenece al periodo romano y se sitúa cronológicamente entre los siglos II y IV después de Cristo.

El conjunto se completa con piezas de hueso trabajado, hachas de piedra pulimentada, anillos y otros pequeños objetos de bronce. También aparecen fragmentos cerámicos y figurativos y materiales correspondientes a épocas posteriores.

Desde Patrimonio Histórico consideran que la diversidad de materiales y cronologías permitirá ampliar el conocimiento sobre distintas etapas históricas. Pellicer ha afirmado que estos fondos «van a contribuir a completar la colección museográfica de Benidorm» y permitirán profundizar en el estudio del pasado y de la evolución de la ciudad.

Una familia vinculada a la memoria de Benidorm

No es la primera vez que Eva García Carpio entrega al municipio parte del legado conservado por su familia. En 2024 ya donó al Archivo Municipal una colección formada por 75 diapositivas en color, 55 postales y 36 fotografías, con imágenes comprendidas entre principios de los años 50 y comienzos de los 70.

García Carpio es hija de un matrimonio alemán, los Hahn, que fijó su residencia en Benidorm durante los primeros años del desarrollo turístico. La colección fotográfica permitió incorporar al archivo imágenes inéditas sobre la transformación de la ciudad durante aquellas décadas.

Parte de las fotografías fueron realizadas por Fredo Marvelli, un mago que se instaló en Benidorm en 1953 y terminó sustituyendo el ilusionismo por la fotografía. Marvelli retrató numerosos paisajes de la localidad y los convirtió en postales que vendía en su estudio del Paseo de la Carretera y distribuía posteriormente entre los hoteles.

La nueva donación arqueológica se incorporará ahora al patrimonio municipal para garantizar su conservación, documentación y estudio. El Ayuntamiento contempla también su posible exposición y divulgación dentro de la colección museográfica de Benidorm.