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sábado, enero 10, 2026

Desarrollan 13 asistentes de inteligencia artificial en la UA para personas con necesidades educativas

Una plataforma multiperfil ofrece orientación personalizada a alumnado, familias, docentes e instituciones

Facilitar adaptaciones curriculares al profesorado, orientar a las familias sobre adaptación sensorial o altas capacidades, apoyar a asociaciones en la creación de campañas de sensibilización o ayudar al alumnado a organizarse, regular su atención y acceder a recursos fiables…estos son algunos de los usos concretos de un conjunto de asistentes de inteligencia artificial (IA) desarrollados en la Universidad de Alicante (UA) para dar respuesta a las barreras que encuentran las personas con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) y quienes las acompañan.

La iniciativa está liderada por los investigadores de la UA Antonio Carrasco y Esther Heredia  y se concreta en 13 asistentes de IA diseñados para ofrecer apoyo funcional y educativo con el objetivo de mejorar la organización, la autorregulación y el acceso a recursos útiles en contextos educativos y formativos.

“Las personas con dificultades relacionadas con la atención sostenida, la planificación o la autorregulación se enfrentan a obstáculos constantes para organizarse, concentrarse y gestionar el tiempo. Además, los recursos existentes suelen ser parciales, poco personalizados y sin seguimiento continuado”, explica Antonio Carrasco. “Nuestro objetivo es ofrecer una solución integral, accesible y adaptativa que dé soporte real a alumnado, familias y personal docente”.

El desarrollo comenzó con un prototipo inicial orientado al apoyo de personas con TDAH, pero la arquitectura diseñada permitió ampliar progresivamente el alcance del proyecto. A partir de esa base, el equipo investigador ha creado asistentes adaptados a distintos perfiles de estudiantes con NEAE, relacionados con trastorno del espectro autista (TEA), dislexia, disgrafía, discalculia, altas capacidades y discapacidad intelectual, así como otros asistentes orientados a problemáticas frecuentes en el ámbito educativo y formativo, como trastornos de la alimentación, ideación suicida, adicciones tecnológicas, estrés, ansiedad, depresión, ‘burnout’, acoso y ciberacoso, y violencia de género.

“No hablamos de una única herramienta genérica, sino de un conjunto de asistentes especializados que comparten una misma base tecnológica, pero se adaptan funcionalmente a perfiles, necesidades y contextos muy distintos”, señala Esther Heredia. “Esto permite una cobertura multiperfil y modular que no ofrecen las soluciones actuales”.

Todos los asistentes han sido diseñados desde un enfoque neutral desde el punto de vista clínico, no realizan diagnósticos ni tratamientos, ni sustituyen la labor de profesionales sanitarios o educativos. Su finalidad es técnica, educativa y orientativa, centrada en la accesibilidad, la personalización y el acompañamiento funcional.

Desde el punto de vista técnico, los asistentes se basan en un modelo de IA conversacional que integra procesamiento de lenguaje natural (PLN), aprendizaje automático y módulos de orientación práctica. El sistema implementa un procedimiento de personalización dinámica que incluye seis etapas: entrada en lenguaje natural, clasificación funcional del perfil, activación de módulos específicos, generación de recomendaciones adaptadas, seguimiento evolutivo con retroalimentación, mecanismos de seguridad y trazabilidad de datos mediante anonimización.

Arquitectura del sistema

La arquitectura del sistema se compone de una interfaz adaptable, que permite la interacción por texto o voz y el ajuste del nivel de complejidad y formato; un motor adaptativo de IA, que combina análisis semántico, reglas heurísticas y aprendizaje automático; un sistema de seguimiento del uso, que registra patrones de interacción de forma anonimizada para mejorar la experiencia; y módulos de orientación práctica, con guías para la organización personal, el estudio, la docencia y la colaboración familia-escuela. De forma opcional, puede incorporar elementos motivacionales como refuerzo positivo, sin necesidad de dispositivos físicos ni tecnologías adicionales como realidad virtual o sensores.

 “La clave está en que la personalización no se basa en reglas estáticas, sino en la evolución real del uso y de las interacciones, siempre con criterios estrictos de privacidad, seguridad y control de acceso”, subraya Carrasco.

Entre las principales ventajas del sistema destacan el acceso centralizado a recursos prácticos y confiables, filtrados por perfil y contexto; la personalización técnica progresiva, basada en el uso; la disponibilidad de guías aplicables, con pasos claros, ejemplos contextualizados y materiales descargables; y el soporte inmediato en tiempo real, multiplataforma y sin requerimientos de hardware específico.