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jueves, enero 8, 2026

Un proyecto pionero permitirá adaptar el riego de los parques de Alicante a sus necesidades reales

El Parque Juan Pablo II se convertirá en escaparate de una gestión más inteligente y sostenible del agua en sus 38.000 m2 de extensión

Alicante da un paso adelante en la gestión sostenible del agua con la puesta en marcha de un proyecto pionero de riego inteligente en sus parques urbanos. Este sistema permitirá analizar las necesidades reales antes de regar y optimizar el consumo hídrico.

El Parque Juan Pablo II se convierte en banco de pruebas de un sistema digital que ajusta el riego a las condiciones del suelo, la vegetación y la meteorología

La iniciativa, impulsada por Aguas de Alicante en colaboración con el Ayuntamiento de Alicante, se enmarca en el Plan de Digitalización Integral de la compañía. Cuenta con financiación del PERTE de Digitalización del ciclo del agua, a través de los fondos europeos NextGenerationEU del Plan de Recuperación del Gobierno de España.

El proyecto se desarrolla en el Parque Juan Pablo II, un espacio verde de 38.000 metros cuadrados. Servirá como escaparate de una gestión más eficiente e inteligente del agua. El objetivo principal es sustituir los sistemas tradicionales de riego por horarios fijos. El nuevo modelo se podrá adaptar de forma automática a las necesidades reales de cada zona verde.

Tecnología para regar solo cuando es necesario

La actuación contempla la instalación de un completo sistema de sensores y dispositivos tecnológicos distribuidos por todo el parque. Entre ellos, destacan cuatro maestros de riego con tecnología LoRa, que actúan como núcleo del sistema. También se incluirá una estación meteorológica que monitoriza en tiempo real variables como temperatura, humedad, lluvia, viento o radiación solar. Además, hay 30 nodos inalámbricos y 30 contadores de agua digitales que permiten medir con precisión el consumo en cada sector.

Todos estos elementos se integran en una plataforma de gestión en la nube, accesible desde cualquier dispositivo. Esta plataforma recopila y analiza los datos de forma continua. A partir de esta información, el sistema decide cuándo, cuánto y dónde regar, sin necesidad de intervención humana directa. Si se registran lluvias o se prevén precipitaciones, el riego se reduce o se cancela automáticamente. Del mismo modo, si se detectan consumos anómalos, se generan alertas por posibles fugas o averías.

Ahorro de agua, eficiencia y sostenibilidad

Desde Aguas de Alicante explican que el proyecto aporta beneficios claros y medibles. Entre ellos, un ahorro significativo de agua, la reducción de costes operativos, la mejora del estado de las zonas verdes y una gestión más eficiente del personal municipal. Este personal puede supervisar todo el sistema de forma centralizada y basada en datos reales.

La iniciativa refuerza además el compromiso de Alicante con la sostenibilidad ambiental y la innovación tecnológica. Se alinea con las políticas impulsadas por el Ministerio para la Transición Ecológica y la Unión Europea en materia de digitalización y uso responsable de los recursos.

Un modelo extensible a otros parques

Aunque el proyecto arranca en el Parque Juan Pablo II, la intención es que sirva como modelo replicable para otros parques y jardines de la ciudad. La experiencia y los datos obtenidos permitirán ajustar el sistema a las características de cada espacio verde. Esto ayudará a avanzar hacia una gestión urbana más inteligente. La instalación incorpora también medidas de seguridad frente al vandalismo y protección eléctrica. El objetivo es garantizar la durabilidad de la inversión.

En un contexto marcado por el cambio climático y la escasez de recursos hídricos, Alicante apuesta por la tecnología. Se considera aliada para proteger el agua y mejorar la calidad de vida en la ciudad.