El Plan General Estructural (PGE) en el que trabaja el Ayuntamiento de Alicante apuesta por la recuperación ambiental, ecológica y paisajística del Barranco de las Ovejas, el Barranco de Aguamarga y el Barranco de Orgegia-Juncaret, con el objetivo de preservar estos enclaves, restaurarlos y reforzar la capacidad de la ciudad para responder ante episodios de lluvias intensas.
El concejal de Urbanismo, Antonio Peral, ha subrayado la importancia de estos espacios para Alicante tanto por su valor natural como por su papel en la canalización del agua. Según ha señalado, “el Barranco de las Ovejas, el de Aguamarga y el de Juncaret son espacios verdes y azules cruciales para Alicante no solo por su valor ambiental, sino también por su relevancia a la hora de canalizar el agua de lluvia y evitar inundaciones”.
Peral ha explicado que el PGE plantea su regeneración como espacios naturales para el uso ciudadano, al tiempo que busca mejorar su funcionalidad hidráulica. En este sentido, ha añadido que el plan apuesta por “su regeneración ambiental y su puesta en valor como espacios naturales para el disfrute ciudadano, así como por mejorar su funcionalidad y su capacidad de drenaje para reducir riesgos ante grandes precipitaciones”.
Regeneración ambiental y soluciones frente a inundaciones
El planteamiento municipal contempla el desarrollo de programas de paisaje para regenerar los principales barrancos de Alicante. Entre sus objetivos figuran garantizar la funcionalidad de los cauces, conservar y mejorar el entorno ambiental, reducir el riesgo de inundaciones y crear nuevos espacios públicos de calidad.
Las actuaciones previstas comparten varias líneas de trabajo. El Ayuntamiento quiere restaurar el régimen natural de los cauces y la vegetación de ribera, renaturalizar los márgenes para favorecer la biodiversidad, aplicar soluciones basadas en la naturaleza para reducir el riesgo de inundaciones e integrar estos corredores en el entorno urbano y rural.

La intención es consolidar estos barrancos como piezas accesibles y funcionales dentro de la infraestructura verde de la ciudad.
Actuaciones previstas en cada barranco
En la Rambla de Rambutxar-Barranco de las Ovejas se priorizarán medidas de mitigación de inundaciones entre la Cañada del Fenollar y el Moralet, además de la restauración del cauce entre la A-79 y la calle Ramón Gómez Sempere, reforzando su integración con el barrio de San Gabriel.
En el Barranco de Aguamarga-Barranco del Infierno, el planteamiento incluye la recuperación del paisaje agrario en tramos próximos a la A-31 y El Rebolledo, la renaturalización del entorno del Pla de la Vallonga, la recuperación de la desembocadura y la consolidación de la Vía Augusta como corredor cultural y ambiental.
Por su parte, el Barranco de Orgegia-Juncaret se perfila como un eje estratégico de conexión entre el interior y la costa. Las intervenciones previstas buscan restaurar el cauce, mejorar la conectividad ecológica con otros elementos de la infraestructura verde, reducir riesgos de inundación y reforzar su integración paisajística, consolidándolo como un corredor estructurante de escala supramunicipal.
Conexión con otros corredores verdes de Alicante
El plan también prevé reforzar la conexión de estos tres barrancos con otros espacios como la Vía Litoral, la Sierra del Porquet, el Bacarot, el Cinturón Verde Periurbano y la Vía Dianium. El objetivo es fortalecer la red de corredores ecológicos y mejorar la cohesión territorial en el conjunto del municipio.
Primer debate sobre el nuevo Plan General
El equipo de gobierno de Luis Barcala ultima la redacción del PGE, el documento urbanístico que marcará las bases del desarrollo social y económico de Alicante durante los próximos 20 años, además de definir infraestructuras, dotaciones y espacios libres.
Dentro de ese proceso, el Ayuntamiento iniciará este jueves una fase de divulgación y participación pública para dar a conocer y debatir los proyectos incluidos en el plan. La primera mesa temática se celebrará a las 17.30 horas en Puerta Ferrisa y abordará las actuaciones relacionadas con la infraestructura verde y el suelo no urbanizable. Las conclusiones se incorporarán al borrador del PGE.


