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domingo, enero 4, 2026

Alicante prepara la peatonalización total de la Plaza del Ayuntamiento

Un informe, valorado en más de 50.000 euros, analizará las repercusiones sobre la movilidad y establecerá las medidas correctoras necesarias.

El proyecto de peatonalización de la Plaza del Ayuntamiento avanza con la contratación de un estudio de tráfico y movilidad que analizará la repercusión que la eliminación del tráfico rodado tendrá en el resto del viario principal de la ciudad, el transporte público urbano y la movilidad peatonal y ciclista, e incluirá las medidas correctoras necesarias para garantizar la funcionalidad global de la red de tráfico y movilidad tras la peatonalización.

La Junta de Gobierno Local ha aprobado iniciar un procedimiento para adjudicar la elaboración de este estudio, con un presupuesto base de 54.375,26 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses.

Las conclusiones de este estudio de tráfico y movilidad se utilizarán para la redacción futura del Proyecto de peatonalización y mejora de la movilidad de la Plaza del Ayuntamiento. Tras el cierre definitivo al tráfico rodado privado, que ya se ha hecho efectivo puesto que, en enero, cuando se reabra al tráfico la plaza tras la retirada del Belén Gigante, solo podrán acceder autobuses y taxis, la intención del Ayuntamiento es ir más allá la peatonalización completa del espacio, eliminando el frente de circulación por completo.

Afecciones y alternativas

Analizando la situación actual de esta plaza y su entorno y teniendo en cuenta la necesaria restructuración de la red de transportes urbana que busque la complementariedad de los servicios urbanos de autobuses con la red tranviaria y establezca, de acuerdo al Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de Alicante, los futuros ejes de la red básica de itinerarios de transporte público urbano, se plantea por el equipo de Gobierno la supresión del carril de circulación en todo el frente de la plaza, manteniendo el tráfico por la calle Jorge Juan y Altamira. Esto, necesariamente, implica una afección al transporte público, que obliga al estudio completo de las líneas y a la modificación previa del contrato de concesión del transporte público.

La eliminación del tráfico rodado de vehículos privados, ya ejecutada, así como la del resto de circulación de vehículos en la plaza, implica unas repercusiones en el resto del viario principal de la ciudad que deben ser objeto de un estudio de movilidad que determine la viabilidad de la actuación y la necesidad de ejecutar obras complementarias en otros viarios de la ciudad o la modificación de la señalización existente y/o los ciclos semafóricos.

A su vez, la repercusión del cierre del tráfico obliga a una restructuración de las líneas de transporte público de la ciudad y la necesidad de ejecutar obras complementarias para la instalación de nuevas paradas que permitan mantener el nivel de servicio público.

Por otro lado, se plantea la posibilidad de desviar el carril bici que actualmente circula por la Plaza del Ayuntamiento por la calle Águeda y Muñoz y calle Altamira, tras la peatonalización.