ASAJA Elche reconocerá al agricultor ilicitano Andrés Soto Bernad con el Premio Agricultor del Año 2025 durante la tradicional Nit del Camp d’Elx, que se celebrará el próximo 7 de marzo y que cada año reúne a agricultores, ganaderos, empresarios agroalimentarios, comunidades de regantes y representantes institucionales de la ciudad.
La organización agraria distingue así la trayectoria de un profesional profundamente ligado al Camp d’Elx, que en poco más de dos décadas ha transformado una pequeña explotación familiar en un proyecto agrario de gran dimensión. Soto comenzó gestionando apenas 5 hectáreas y ha llegado a cultivar cerca de 100 hectáreas, repartidas entre partidas como Derramador, Puçol, Algoda, Alzabares o Crevillente.
Actualmente su producción combina hortalizas de invierno y granado, con cultivos como 45 hectáreas de brócoli, 6 de coliflor, 2 de alcachofa y 25 hectáreas de granado con variedades como Taste’m, Wonderful, Acco, Bigful y Mollar. Según explican desde la organización agraria, esta evolución refleja un modelo basado en la exigencia, el trabajo constante y la búsqueda de rentabilidad en el campo.
Soto, hijo de agricultores y originario de Matola, decidió en 2002 dedicarse plenamente a la agricultura tras más de una década trabajando en una fábrica. Según explica, tomó esa decisión convencido de que el sector tenía futuro y de que el esfuerzo en el campo podía traducirse en crecimiento.
El agricultor reconoce que el camino ha estado marcado por dificultades y momentos complicados. En sus propias palabras, «he tenido muchos altibajos, sobre todo al principio: he perdido cosechas, me han dejado de pagar, pero el estar al pie del cañón me ha hecho llegar hasta aquí». También resume su filosofía de trabajo con otra afirmación contundente: «A veces piensas en tirar la toalla, pero dices: no, hay que seguir luchando sea como sea».
Desde ASAJA Elche destacan que uno de los factores clave en su trayectoria ha sido apostar por canales de comercialización seguros, con acuerdos previos de precio y volumen antes de la cosecha, lo que permite reducir la incertidumbre del mercado agrícola.
Además, el agricultor mantiene una posición firme en la defensa del agua para el campo y la continuidad del trasvase Tajo-Segura, que considera fundamental para la supervivencia de la agricultura en la comarca. Consciente de la vulnerabilidad hídrica del territorio, incluso ha construido una balsa de almacenamiento en su explotación como medida preventiva ante posibles periodos de sequía.
El premiado también ha participado en movilizaciones del sector para reclamar igualdad de condiciones frente a las importaciones agrícolas y defender el futuro del campo. Para él, este reconocimiento supone “un reconocimiento a más de veinte años dedicado a la agricultura, noche y día, a tiempo completo, y toda una vida ligada al campo”.
Con este galardón, ASAJA Elche quiere poner en valor el ejemplo de un agricultor que, según defienden desde la organización, demuestra que la agricultura puede seguir siendo una actividad rentable y con futuro cuando se afronta con esfuerzo, constancia y visión empresarial.


