Las agresiones a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están más presentes que nunca. El caso más reciente lo veíamos este fin de semana, en Zaragoza. Un agente, fuera de servicio, se encontraba en un autobús urbano de Zaragoza cuando se encontró a un hombre que no llevaba la mascarilla, obligatoria para viajar en transporte público.
Según los testigos allí presentes, y tal y como se ve en el vídeo, cuando se identificó como policía, el agresor reaccionó de forma muy violenta con patadas y puñetazos. Tras esta brutal agresión, el agente tuvo que ir al hospital. Sufría un derrame en un ojo.
Pero este no es un caso aislado, y es que las cifras de delito de atentado a un agente de la autoridad ha subido en los últimos años entre un 20% y u 25%.
Diario de Alicante ha podido hablar con Pablo Pérez, portavoz nacional de JUPOL, que asegura que «se está perdiendo el principio de autoridad, y las consecuencias son demasiado graves». Pablo Pérez, además, afirma que «no somos realmente conscientes de lo que es el hecho de perderlo». Por eso, desde JUPOL, Sindicato Mayoritario de Policía Nacional, se va a reivindicar «una reforma legislativa para que las condenas por agresiones a agentes de la autoridad sean más contundentes«, explica.
«Trataremos de hablar con políticos para solicitar ese cambio legislativo», añade Pablo Pérez. De hecho, tal y como afirmaba Antonio Alijarde, Secretario de Asuntos Jurídicos de JUPOL Zaragoza, «sale muy barato agredir a un policía«. Antonio Alijarde, además, hacía una comparación entre la sanción económica para una persona que se salta un semáforo, que es «casi mayor» que para una persona que agrede a un agente.
Por otro lado, Pablo Pérez explica que se está viendo un importante incremento en los últimos años de este tipo de agresiones. Reitera que se está perdiendo, si es que no se ha perdido ya por completo, el principio de autoridad. «No sólo no tenemos la defensa de la ley, sino que también nos vemos indefensos por parte de nuestro Ministro y del Director General de la Policía y demás mandos que tenemos», asegura Pablo. «Entendemos que tras este tipo de hechos, tendría que salir el Ministro a condenarlos. Y no vemos que salga a defender ese principio de autoridad», añade.
La realidad, es que los agentes se sienten «indefensos jurídicamente» y «linchados por algunos medios de comunicación«, reconoce Pablo Pérez. Desde JUPOL se denuncia que, en cualquier intervención como la ocurrida en Zaragoza, si la situación es al revés y el compañero se defiende o trata de reducir al agresor, «estaríamos recibiendo críticas de racismo, xenofobia… Esa indefensión jurídica hace que en muchas intervenciones tengamos las manos un poquito atadas y nos miremos mucho lo que hacemos. Porque luego tenemos que dar cuentas ante el régimen disciplinario, lo que podría conllevar una posible sanción de empleo y sueldo. Y eso, lógicamente, no sólo repercute en el agente, sino también en sus familias», asegura.
Por eso, desde JUPOL seguirán luchando por recuperar ese perdido principio de autoridad. Lucharán para que se respete el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del estado, pues son ellos los encargados de mantener el orden y la seguridad. No de coartar la libertad de nadie, aunque algunos así lo piensen.
Y tal y como concluye Pablo Pérez, estamos ante una situación «muy grave», cuyas consecuencias «pueden ser catastróficas para la seguridad ciudadana».
Cifras que invitan a reflexionar
En 2020 se produjeron 8.092 agresiones a agentes de la Policía Nacional y 3.111 a guardias civiles. Esto supone que el año pasado nos encontrábamos ante una situación de una media de más de 30 ataques diarios a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estadio.
Estas cifras son el reflejo de la importante alerta y preocupación ante la creciente extensión de estos ataques de violencia por gran parte del territorio nacional.
Los ataques a los diferentes cuerpos policiales cada vez son más comunes y se repiten cada fin de semana. Desde JUPOL, se denuncia la indiferencia por parte del Ministerio del Interior, de ahí la importancia de esta reforma legislativa que los agentes reclaman.


