Railia reclama que el Museo del Ferrocarril debería estar en la estación de La Marina

Ejemplo de shortcode con estilo
Para la asociación "el museo debe estar en La Marina, el resto son distracciones del objetivo principal".

La asociación Railia – Instituto de Historia Ferroviaria de Alicante ha valorado muy positivamente el anuncio dos de sus principales reivindicaciones, como son la creación de un museo ferroviario de gran formato en la ciudad, «a la altura de la importancia del ferrocarril para Alicante». Y la consecuente rehabilitación de la antigua cochera de carruajes de la estación de Benalúa, original del ferrocarril Alicante-Murcia, de la década de 1880.

No obstante, ha recordado la existencia e instado a cumplir el acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Alicante, aprobado por unanimidad a través de una Declaración Institucional el 28 de noviembre de 2019, para que se establezca un museo ferroviario en la estación de La Marina. «Es el espacio natural dados sus valores culturales ferroviarios, ya que se trata de un conjunto único de estación principal de un ferrocarril, con todos sus principales elementos conservados, desde el muelle de carga hasta los talleres», han indicado desde la Junta Directiva de Railia, que además indica constituiría un eje cultural con la antigua refinería La Británica cuando se encuentre rehabilitada.

Todo lo contrario a la estación de Benalúa, donde a principios de los 90 se demolieron los talleres y que, según Railia, «terminaron de rematar con la reforma para convertirla en Casa del Mediterráneo», en la que se eliminaron sus elementos internos y todas las puertas y ventanas, así como el enlucido exterior, dejando un acabado de piedra vista que no corresponde con ningún estado histórico. Así pues, la entidad considera contradictorio que se opte por un entorno menos valioso y un edificio con un espacio más limitado junto con, según se les comunicó desde la Concejalía de Urbanismo y Patrimonio, la construcción de nuevas edificaciones anexas y no se aprovechen unas edificaciones ferroviarias históricas con mucho más espacio.

Para la asociación «el museo debe estar en La Marina, el resto son distracciones del objetivo principal», y la celebrada rehabilitación del cocherón de Benalúa debe ser una actuación complementaria, a modo de depósito visitable de piezas de vía ancha que, por sus dimensiones o su falta de justificación en el discurso museológico, no tengan cabida en las instalaciones del Cocó.

Locomotora foránea

Por lo que se refiere a la cesión de la locomotora Mikado 141F-2401 por parte de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE) como primer paso hacia la creación del museo, el Instituto de Historia Ferroviaria manifiesta que esta locomotora no tiene ninguna relación con Alicante ni la Comunitat Valenciana, y que la presencia de dicha serie de locomotoras en la zona «fue anecdótica, y así lo advertimos al concejal Adrián Santos Pérez cuando nos lo comunicó hace varios meses».

Además, indican que se encuentran muchas locomotoras de este tipo preservadas en toda España (una de ellas en Elche) y esta es, «posiblemente, la peor conservada de todas debido al abandono que ha sufrido durante años», ya que la locomotora se encuentra en la antigua estación de Horna-Villarcayo (Burgos). Consideran que su traslado y restauración será un desaprovechamiento y desperdicio de recursos para recuperar patrimonio propio de la Comunitat y de la ciudad, «inadmisible cuando todavía no se ha producido la recuperación del antiguo tranvía azul».

Así, critican la falta de asesoramiento especializado a través de la documentación e investigación sobre el ferrocarril en Alicante para iniciar un proyecto de estas características y que «se empieza la casa por la ventana al comenzar a recopilar piezas sin haber definido un discurso previamente» para el futuro museo.

Por último, Railia pide no crear confusión y afirma que, contra lo que se ha anunciado, el museo no será una subsede de un Museo Nacional (título reservado a los reconocidos de tal forma por el Ministerio de Cultura), sino de una institución estatal, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, cuyos museos actuales de Madrid y Catalunya son independientes en discurso, colecciones y gestión y ninguno de ellos tiene la citada distinción.