Siete tortugas bobas nacidas en la playa de Levante de Benidorm en agosto de 2025 han regresado este jueves al mar, después de pasar catorce meses en l’Oceanogràfic de València dentro de un programa de crianza que busca aumentar sus opciones de supervivencia en el Mediterráneo.
La suelta se ha realizado en la playa de Poniente ante unos 150 alumnos de Primaria de tres colegios de Benidorm. Los escolares han participado en una actividad de sensibilización ambiental que ha combinado explicaciones sobre la especie y la observación directa de la liberación.
Estos siete ejemplares pertenecían a una puesta de 37 crías nacidas de madrugada el 7 de agosto de 2025 en la playa de Levante. Tras activarse el protocolo de protección de tortugas marinas, treinta crías han sido liberadas pocas horas después en la cala del Tío Ximo, mientras que las siete restantes se han trasladado a l’Oceanogràfic para someterse al programa de crianza controlada conocido como Head Starting.
Mario Romero, de la Fundación Oceanogràfic, ha explicado que este programa se basa en ofrecer alimentación y cuidados constantes durante aproximadamente un año. El objetivo es que las tortugas alcancen un tamaño mayor y una mejor condición física, factores que incrementan de forma notable sus posibilidades de sobrevivir cuando regresan al mar abierto.
Según ha detallado Romero, la elección de qué crías participan en el programa se realiza de forma aleatoria. En el momento del nacimiento no es posible saber con precisión qué ejemplares podrían necesitar más apoyo. Por tanto, se selecciona un grupo reducido y se garantiza que el resto completa el proceso natural de llegada al mar.
Más nidos en el litoral valenciano
La concejala de Playas y Medio Ambiente de Benidorm, Mónica Gómez, ha señalado que el litoral del municipio ha registrado anidaciones de tortuga boba durante los dos últimos años. En 2024 se detectó una puesta en la playa de Poniente y, un año después, la eclosión de estas 37 crías en la de Levante ha confirmado la presencia estable de la especie en la zona.
Romero ha apuntado que el incremento de nidos detectados en la Comunitat Valenciana podría tener varias causas. Por un lado, el aumento de las temperaturas favorecería que las tortugas encuentren zonas de puesta adecuadas más al norte de su área habitual. Por otro, una mayor concienciación de vecinos y turistas facilitaría la detección temprana de rastros y nidos, lo que permite activar los protocolos de protección a tiempo.
En la jornada celebrada en Poniente han participado alumnos de tercero de Primaria de los colegios Nuestra Señora de los Dolores, CEIP Ausiàs March y CEIP El Murtal. También han estado presentes técnicos del Parc Natural de la Serra Gelada, que han respaldado la parte divulgativa y de seguimiento ambiental de la actividad.
El profesor Jaime Llorca, del colegio Nuestra Señora de los Dolores, ha destacado el valor didáctico de la suelta. Según ha explicado, esta experiencia permite al alumnado conectar los contenidos trabajados en clase sobre contaminación marina y conservación de la biodiversidad con una situación real en la playa. Llorca ha subrayado que este tipo de actividades ayuda a que los menores comprendan mejor el impacto de sus acciones sobre el entorno.
Consejos ante la presencia de tortugas marinas
El Ayuntamiento de Benidorm y la Fundación Oceanogràfic han recordado durante el acto cómo se debe actuar ante la presencia de una tortuga marina en la playa. Si se observa un ejemplar poniendo huevos, un posible nido o rastros de una puesta, recomiendan avisar de inmediato al teléfono de emergencias 112. También piden no tocar a los animales, no manipular los huevos y no alterar la zona hasta la llegada de los equipos especializados.
Las autoridades locales y los expertos han insistido además en la necesidad de reducir ruidos, luces y otras molestias en las playas durante la noche. Estas molestias pueden desorientar a las tortugas adultas en el momento de la puesta y también a las crías cuando se dirigen al mar, lo que disminuye aún más sus ya reducidas tasas de supervivencia. Por ello, han apelado a la colaboración ciudadana para proteger a esta especie amenazada y consolidar el litoral de Benidorm como un entorno seguro para sus anidaciones futuras.



