Javier Aguirre ha iniciado su etapa en el banquillo del Valencia con dos empates consecutivos en LaLiga EA Sports que mantienen al equipo en puestos de descenso y encadenan de nuevo uno de sus habituales comienzos lentos cuando asume proyectos con la temporada ya empezada.
En sus dos primeros encuentros, el técnico mexicano ha sumado dos puntos de seis posibles. Debutó con un empate ante el Racing de Santander (2-2) y en la segunda jornada al frente del conjunto valencianista volvió a igualar, esta vez sin goles frente al Athletic Club (0-0). Esa cosecha no ha sido suficiente por ahora para que el Valencia abandone la zona roja.
Un patrón que se repite en LaLiga
Antes de aterrizar en Mestalla, Aguirre se había hecho cargo de otros cuatro equipos de Primera División con la campaña ya en marcha. En ninguno de esos casos logró ganar en su estreno en el banquillo y solo con uno de ellos, el Mallorca, consiguió su primera victoria en el segundo partido.
En el resto de experiencias, al frente de Zaragoza, Espanyol y Leganés, el técnico necesitó entre cuatro y seis jornadas para celebrar el primer triunfo. Pese a esos inicios titubeantes, en tres de sus cuatro etapas anteriores en esa situación ha acabado enderezando el rumbo y, salvo en el Leganés, ha alcanzado el objetivo de la permanencia.
Tras dirigir a Osasuna y Atlético de Madrid desde el inicio de sus respectivas temporadas, Aguirre asumió su primer proyecto a media campaña en el Zaragoza. Llegó en la jornada 12 del curso 2010-11 con el equipo aragonés como colista, con solo siete puntos en su casillero.
El entrenador mexicano tuvo que esperar hasta su sexto encuentro para lograr la primera victoria con el Zaragoza. Sin embargo, consiguió reanimar al equipo, que terminó aquella Liga en la decimotercera posición, con 45 puntos, y aseguró la continuidad en la máxima categoría.
Dos temporadas después repitió situación en el Espanyol. Se hizo cargo del vestuario blanquiazul en la jornada 14 de la campaña 2012-13, también con el conjunto catalán como colista, en este caso con nueve puntos.
Aguirre necesitó entonces cuatro partidos para firmar su primer triunfo con el Espanyol. A partir de ahí logró cambiar la dinámica de un bloque que cerró el campeonato en la decimotercera plaza, con 44 puntos, y selló de nuevo la permanencia.
Su etapa más complicada a media temporada llegó en el Leganés durante la campaña 2019-20. El técnico tomó las riendas del conjunto madrileño en la jornada 13, cuando era último con cinco puntos y una desventaja importante frente a los rivales directos.
Con el club pepinero volvió a necesitar cuatro encuentros para saborear la primera victoria. No obstante, en esta ocasión su reacción no fue suficiente para evitar el descenso. El Leganés terminó la Liga en la antepenúltima posición, con 36 puntos, solo uno menos que el Celta, que marcó la frontera de la salvación.
La gran excepción a esos arranques lentos ha sido el Mallorca. Aguirre se incorporó al banquillo bermellón en la jornada 30 de la temporada 2021-22, cuando el equipo ocupaba la antepenúltima plaza con 26 puntos y una situación muy delicada.
El técnico logró entonces la victoria en su segundo partido y aceleró la reacción hasta certificar la permanencia. El Mallorca cerró esa Liga en el decimosexto puesto, con 39 puntos, y aseguró su continuidad en Primera División.
Calendario exigente para intentar reaccionar
El Valencia afronta ahora un tramo de calendario exigente en el que buscará su primer triunfo con Aguirre al mando. El equipo recibirá este fin de semana al Villarreal en Mestalla en un duelo clave para recortar puntos a un rival directo en la zona media.
En la siguiente jornada, el conjunto valencianista disputará otro enfrentamiento autonómico en el campo del Elche. Después volverá a jugar en casa ante el Real Madrid, uno de los rivales más potentes del campeonato.
Estos tres compromisos marcarán el inicio real del proyecto de Aguirre en el Valencia. Sus anteriores experiencias en LaLiga han demostrado que sus equipos han tardado en arrancar, pero a menudo han acabado reaccionando a tiempo para lograr la permanencia, un objetivo que vuelve a estar ahora en primer plano para el club de Mestalla.



