La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) prevé destinar 1,7 millones de euros durante el año hidrológico 2026-2027 a nuevas actuaciones de mantenimiento y conservación de cauces en la provincia de Alicante. La inversión forma parte de las medidas planteadas para mejorar la capacidad de respuesta ante episodios de lluvias intensas.
El presidente del organismo de cuenca, Mario Urrea, ha mantenido este viernes una reunión telemática con representantes de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP). El encuentro ha servido para analizar las necesidades de los cauces públicos de la Vega Baja y reforzar la coordinación con los ayuntamientos.
La inversión destinada a conservación de cauces en Alicante ha aumentado de unos 100.000 euros en 2018 a 1,2 millones en 2026. Ahora, la Confederación Hidrográfica del Segura plantea elevar esa cantidad hasta los 1,7 millones durante el nuevo año hidrológico.
La reunión se enmarca además en el seguimiento de las actuaciones hidráulicas que afectan a la provincia de Alicante, especialmente en una comarca como la Vega Baja, donde la gestión de los cauces tiene una incidencia directa en la prevención frente a las inundaciones.
Actuaciones previstas en la Vega Baja
Entre las intervenciones previstas figuran trabajos de mantenimiento en Formentera del Segura, Benejúzar y Almoradí. La CHS también dispone de dos proyectos redactados para actuar sobre el Derramador de Jacarilla, con un presupuesto conjunto de 2,3 millones de euros.
Estos proyectos todavía tienen pendiente el inicio de su tramitación administrativa. A ellos se suma un contrato destinado a retirar cañas, materiales flotantes y otros residuos acumulados en el río Segura.
Los trabajos se concentrarán especialmente en las inmediaciones de las cadenas de retención instaladas en el cauce y en los azarbes del cauce viejo.
La Confederación también ha recordado que la conservación de los cauces situados en tramos urbanos y periurbanos corresponde a los ayuntamientos. El organismo ofrece apoyo técnico y económico a las administraciones locales mediante convenios de colaboración.
Hasta ahora, ocho municipios han solicitado acogerse a esta fórmula y seis ya han formalizado sus acuerdos.
La normativa permite además a los consistorios presentar programas plurianuales para conservar cauces urbanos. Este procedimiento permite definir las intervenciones previstas y agilizar su tramitación, sin solicitar una autorización independiente para cada actuación incluida en el programa.
Por otro lado, la CHS ha recordado que el mantenimiento de las obras de drenaje transversal corresponde a los titulares de las vías. Esta obligación afecta, entre otros elementos, a los ojos de los puentes y a los pasos de infraestructuras viarias sobre ramblas.
Antes de las campañas de lluvias, el organismo de cuenca recuerda a los responsables de estas infraestructuras la necesidad de mantenerlas en condiciones adecuadas para facilitar el desagüe.
Un nuevo sistema de alerta temprana ante inundaciones
La CHS también ha informado a la FVMP sobre los avances de un sistema de alerta temprana financiado con fondos europeos Next Generation. La herramienta está dirigida a las zonas con mayor riesgo de inundación y se encuentra actualmente en fase de validación y calibración.
El objetivo es que el sistema pueda entrar en funcionamiento a la mayor brevedad posible. No obstante, el organismo señala las dificultades que presentan cuencas mediterráneas como las del Segura y el Júcar debido a su carácter torrencial.
La Confederación considera que la prevención y la rápida activación de las medidas de protección civil siguen siendo elementos esenciales una vez que los organismos de cuenca comunican las alertas hidrológicas.
La CHS y la FVMP han mostrado finalmente su disposición a mantener una coordinación permanente con los municipios de Alicante, con especial atención a las necesidades de conservación de cauces y prevención del riesgo de inundaciones.



