Martín Anselmi ha analizado el duelo entre el Elche y el Celta de Vigo y ha definido al conjunto gallego como un rival que le atrae especialmente porque, a su juicio, ‘es de los que desafía a los entrenadores’ y obliga a buscar soluciones constantes durante el partido.
El técnico argentino ha explicado que el Celta es un equipo que cambia durante los encuentros, pero que mantiene una idea reconocible. Según ha comentado, esos ajustes continuos exigen una gran capacidad de respuesta desde el banquillo y desde el propio campo.
‘Es un rival que nos obliga a tener soluciones a cada rato porque proponen cambios y que juega a lo mismo‘, ha indicado el entrenador del Elche, que ha dicho compartir con Claudio Giráldez, técnico del Celta, ‘cierta sensibilidad futbolística’.
Anselmi ha elogiado con claridad el estilo del próximo adversario. ‘Juegan muy bien al fútbol y lo vienen demostrando. Saben cuidar la pelota, atacar y defienden muy bien’, ha resumido, subrayando que el Celta combina buen trato de balón, capacidad ofensiva y solidez atrás.
Trabajo en el parón y mejoras del equipo
El entrenador franjiverde ha realizado también un balance positivo del trabajo de su plantilla durante el parón liguero. Ha explicado que han aprovechado estas semanas para reforzar aspectos del juego que consideraban mejorables.
‘Pusimos énfasis en situaciones del juego que sentimos que tenemos más margen de mejora, como defenderse con el balón y no perderlo tan fácil, y pudimos incorporar a los nuevos a la dinámica’, ha detallado.
Ese trabajo, según ha dejado entrever, busca que el Elche tenga más continuidad con la posesión, reduzca pérdidas innecesarias y sea capaz de sufrir menos cuando el rival aprieta. Además, ha valorado que los recientes fichajes ya se hayan integrado en los automatismos colectivos.
De cara al encuentro, Anselmi ha adelantado el tipo de partido que espera. Ha pronosticado un Celta que tratará ‘de proponer, de cuidar la bola y saltar a la presión’, por lo que ha pedido a sus jugadores que encaren el choque con ‘paciencia’ y sean ‘inteligentes’ en cada fase del juego.
‘Es un partido para cometer pocos errores con y sin el balón‘, ha insistido el preparador rosarino. Para él, la concentración y la precisión serán determinantes ante un rival que castiga los fallos y que obliga a tomar decisiones rápidas cuando presiona alto.
Orgullo por la competitividad del Elche
Más allá del análisis del contrario, Anselmi se ha mostrado especialmente satisfecho con la respuesta competitiva de su propio equipo desde el inicio del campeonato. Ha recordado que el Elche ha sabido sostenerse en situaciones adversas.
‘Hemos competido en todos los partidos y hemos sabido levantarnos de marcadores contrarios y de expulsiones. Es un orgullo ver a este equipo porque es de los que va siempre’, ha señalado.
El entrenador ha insistido en que esa actitud le hace sentirse respaldado por el grupo. Para él, la capacidad para no rendirse y para mantenerse dentro de los partidos, incluso cuando el marcador es desfavorable o el equipo se queda en inferioridad, refleja el carácter de la plantilla.
Anselmi ha confesado además que desea lograr cuanto antes su primera victoria como local para dedicársela a la afición del Martínez Valero. Entiende que el apoyo de la grada resulta clave y quiere corresponder esa fidelidad con un triunfo en casa.
La idea de juego y el papel de la plantilla
El técnico ha recalcado que su propuesta futbolística no ha cambiado desde sus inicios en los banquillos. Ha afirmado que su modelo se sigue asentando en la posesión como eje del juego.
‘La idea está fundamentada en tener la bola‘, ha explicado. Ha matizado, sin embargo, que la forma de llevarla a cabo depende siempre de las características de los jugadores disponibles y del tipo de rival al que se enfrenten.
‘Luego, cómo voy a tener la bola está en función de los jugadores que tengo y del rival, por lo que la idea va teniendo matices’, ha argumentado. De esta forma, ha defendido una línea de trabajo estable pero abierta a adaptaciones tácticas.
Anselmi ha destacado también el clima interno que percibe en el vestuario del Elche. ‘Disfruto mucho de entrenar a este plantel. Veo un buen ánimo y energía y eso se siente y se transmite. Me generan las mejores sensaciones. Entrenar a este grupo es un privilegio y muy fácil’, ha concluido, atribuyendo a esa sintonía diaria parte del rendimiento competitivo mostrado por el equipo hasta ahora.



