El Hospital Vega Baja estrena terapias inmersivas para pacientes de Salud Mental

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El sistema proyecta imágenes en 360 grados sin gafas de realidad virtual y permite trabajar la relajación, el bienestar emocional y la autonomía

El Hospital Universitario Vega Baja de Orihuela ha incorporado un proyector de terapias inmersivas como nueva herramienta de apoyo para la atención y recuperación de pacientes de Salud Mental. La tecnología se utiliza tanto con adultos ingresados en Psiquiatría como con menores atendidos en la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil.

El dispositivo permite desarrollar sesiones individuales y grupales mediante la proyección de vídeos grabados en 360 grados sobre las paredes y el techo de una habitación. Los pacientes pueden visualizar así los contenidos sin utilizar gafas de realidad virtual ni otros dispositivos adicionales. Los profesionales seleccionan las imágenes según el objetivo terapéutico y las necesidades de cada persona.

El psicólogo clínico Carlos González explica que «el nuevo proyector nos va a permitir realizar tanto terapias individuales como grupales. La realidad inmersiva hace que las terapias sean más respetuosas y puede ayudarnos a evitar métodos coercitivos».

Contenidos disponibles

Entre los contenidos disponibles figuran paisajes y fondos marinos orientados a favorecer la relajación. Estas imágenes pueden utilizarse en casos de ansiedad o desbordamiento emocional, además de servir para sesiones de relajación y meditación. El sistema también permite realizar visitas virtuales a diferentes lugares y recrear situaciones habituales.

Algunas de estas experiencias sitúan a los pacientes en escenarios cotidianos, como un mercado o un supermercado. Con estas recreaciones, los profesionales pueden trabajar aspectos relacionados con la recuperación de la autonomía personal.

Una futura sala de la calma

El carácter portátil del equipo amplía sus posibilidades de utilización dentro del Hospital Vega Baja. El proyector podrá emplearse con pacientes de otras unidades cuando su situación clínica lo permita y exista una recomendación terapéutica consensuada por los profesionales responsables de su atención.

El centro sanitario ultima además la creación de una sala de la calma, donde integrará esta tecnología junto a otros recursos dirigidos a favorecer el bienestar emocional. El nuevo espacio dispondrá de mobiliario específico, iluminación de color regulable y diferentes dispositivos sensoriales.